Macri y Scioli se reunieron y adelantaron que impulsarán juntos algunos temas

Scioli afirmó que tiene espíritu de colaboración de cara a la presidencia recién arrancada de su rival en el balotaje.

Mauricio Macri tuvo este viernes su primer día de gobierno como presidente de Argentina, y en ese contexto mantuvo una reunión con su reciente rival Daniel Scioli, candidato kirchnerista en el balotaje.

Fue una reunión particular, porque Scioli no tiene una bancada parlamentaria propia, pero aportó ideas y Macri tomó algunas de ellas para impulsarlas juntos.

Por otro lado, para Scioli es el momento de impulsarse políticamente dentro del justicialismo, luego del revés que sufrió en las elecciones. Quiere mostrarse como un contrapeso que puede llevar adelante un estilo completamente distinto del de Cristina Fernández, con quien se han mostrado distantes.

Al terminar la reunión, Scioli habló de la siguiente manera:

Como lo he manifestado públicamente, mi espíritu es constructivo, de colaboración en aquellos temas de la agenda que sostuve durante la campaña y que me parecían muy importantes: cuidar el salario, cuidar el trabajo.

Fundamentalmente, generar las condiciones y creo que el diálogo maduro político contribuye a la confianza para atraer cada vez más inversiones que le den sustentabilidad al desarrollo social y económico.

María Eugenia Vidal aseguró que recibe una provincia "quebrada"

Vidal hizo estas declaraciones durante su asunción como gobernadora de la Provincia de Buenos Aires.

El presidente electo de Argentina, Mauricio Macri, acompañó hoy el traspaso de mando en la provincia de Buenos Aires, la más rica y poblada del país, horas antes de la ceremonia de asunción como jefe de Estado. A primera hora de la mañana, Macri partió de su domicilio, ubicado en la capital argentina, y se desplazó en helicóptero hasta la ciudad de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires (unos 50 kilómetros al sur). Macri firmó como testigo en la jura de Vidal, que hizo historia en los comicios del pasado 25 de octubre al convertirse en la primera mujer electa para gobernar en este tradicional bastión peronista.

"No va a ser fácil, no vamos a cambiar todo en un día. No me voy a hacer la superpoderosa. Nos duele mucho el abandono que tiene la provincia. Recibimos una provincia quebrada, deficitaria, llena de deudas", dijo, durante su primer discurso oficial, la gobernadora conservadora, que también tuvo palabras de agradecimiento para los suyos y pidió un apoyo muy especial de todas las mujeres.

Vidal sucede al frente de la Gobernación de esta provincia, que aglutina a un tercio de la población argentina, a Daniel Scioli, quien fuera candidato peronista a la Presidencia del país, derrotado por Macri.

En su primer discurso, hizo un fuerte llamado de convocatoria a los intendentes y a la oposición. También aseguró que se reunirá con los docentes provinciales y prometió que pagará el aguinaldo de los empleados públicos. Aseguró que enfrentará la inseguridad, y dijo que hará las obras públicas que faltan en la provincia para evitar nuevas inundaciones.

Scioli reconoció enseguida la derrota y se mostró conciliador

"Dios quiera, ilumine al Ing. Macri para que ese cambio sea superador para el bien de nuestro país", dijo el candidato perdedor.

El oficialista Daniel Scioli había tenido una campaña combativa camino al balotaje del domingo pasado, pero tras asumir su derrota frente a Mauricio Macri, dio un discurso conciliador.

"Se optó por un cambio, Dios quiera, ilumine al Ing. Macri para que ese cambio sea superador para el bien de nuestro país y nuestro pueblo", afirmó Scioli, que agradeció a quienes "trabajaron incansablemente" en su campaña.

Scioli votó junto a su familia y pidió a los argentinos que sigan el consejo del papa Francisco

El candidato oficialista se mostró optimista antes de emitir su voto y llamó a los argentinos a votar a conciencia.

El candidato oficialista a la Presidencia argentina, el peronista Daniel Scioli, se mostró hoy optimista antes de emitir su sufragio y llamó a los argentinos a seguir el consejo del papa Francisco y "votar a conciencia".

"Hoy gana la gente" dijo Scioli al destacar que se trata de una "jornada histórica" por ser el primer balotaje presidencial celebrado en el país suramericano.

"Confío mucho en el pueblo argentino", dijo Scioli al ser consultado por los periodistas sobre la elección que disputa contra el postulante de la alianza opositora Cambiemos, el conservador Mauricio Macri, favorito, según los sondeos.

El candidato del gobernante Frente para la Victoria (FpV) votó acompañado de su mujer, Karina Rabolini, y su hija Lorena, en medio de gritos de "Se siente, se siente, Scioli presidente".

El vencedor en las urnas sucederá a Cristina Fernández en la Presidencia argentina el 10 de diciembre.

EFE

Mauricio Macri es el presidente electo de Argentina

El líder de Cambiemos ganó la segunda vuelta y se convertirá en el nuevo presidente del país.

Macri se impuso con un 53% por ciento de votos frente al 46% o del oficialista Daniel Scioli, del gobernante Frente para la Victoria.

Unas 32 millones de personas estaban convocadas a votar hoy en esta segunda vuelta, la primera que se realiza en Argentina, tras la primera ronda del 25 de octubre, en la que Scioli había obtenido el 37,08 % de los votos y Macri el 34,15 % de los sufragios.

El presidente electo agradeció hoy a los electores por "haber creído que juntos podemos construir la Argentina que soñamos" y "no me va a alcanzar la vida para agradecer", dijo.

"Estoy acá porque ustedes lo han decidido", agregó un Macri visiblemente emocionado que reconoció que "no se describir lo que estoy sintiendo".

"Hay tanta alegría, tanta esperanza, estamos llenos de todo eso, desbordados", añadió ante las más de 7.000 personas que abarrotan el búnker de Cambiemos, que recibió a Macri al grito de "Mauricio, presidente".

Perfil de Mauricio Macri:

Mauricio Macri tiene muchos motivos para celebrar. No sólo ha ganado la Presidencia argentina, sino que es el primer presidente del país elegido en segunda vuelta y su elección marca un cambio drástico y termina con los doce años de la llamada "era K".

Pocos apostaban apenas hace unos años a que Macri, el "ingeniero", como se le conoce en círculos políticos y empresariales, un hombre sin tradición militante y que aterrizó en la política en su madurez, llegaría a la Presidencia en su primer intento.

Ha roto, además, la tradición de abogados en el sillón de Rivadavia y es el primer empresario que logra el bastón presidencial desde el retorno de la democracia, en 1983.

Pero no es la única tradición que ha roto este niño mimado por la oposición, que cambió los negocios por el fútbol antes de saltar a la política.

Para llegar a la Presidencia, Macri se ha creado un perfil de ciudadano medio, con un aspecto desenfadado y una campaña audaz e innovadora, basada en el contacto personal y volcada en las redes sociales, más eficaz que las multitudinarias concentraciones del peronismo.

Evita las etiquetas ideológicas y apuesta por el "desarrollismo del siglo XXI", con la bandera del "cambio" y el sueño, ha dicho, de una Argentina unida.

Este ingeniero de 56 años (Tandil, provincia de Buenos Aires, 1959), comenzó su carrera en las empresas del imperio fundado por su padre, el italiano Franco Macri.

A los 32 años fue secuestrado durante dos semanas por un grupo de expolicías, una experiencia que marcó su vida pero que, vista en la distancia, le ayudó en su carrera política.

"Si yo no hubiese sido secuestrado, tal vez mi vida pública no hubiese existido", ha reconocido públicamente.

De los negocios familiares saltó al deporte como presidente del popular Boca Juniors. Una exitosa gestión, con el récord de 17 títulos internacionales para el club, le abrió las puertas de la fama y de la política.

Rostro habitual de las revistas del corazón a finales de los 90, Macri creó 2003 Compromiso para el Cambio, un semillero de jóvenes profesionales de distintas tendencias.

Consolidado el grupo, nació Propuesta Republicana (Pro), el partido que le permitió convertirse en diputado nacional y ganar la alcaldía de Buenos Aires en 2007.

Con una oposición fragmentada, Macri asumió progresivamente del papel de portavoz opositor con la vista puesta en la Presidencia.

En 2011 llegó a adelantar incluso sus planes, pero la muerte de Néstor Kirchner, un año antes, fortaleció electoralmente a su esposa y sucesora, Cristina Fernández, y Macri se replegó.

Fernández revalidó la Presidencia con un 54 por ciento de votos y el "ingeniero" se consolidó en la ciudad, con un 64 por ciento de apoyo. Con este aval en la mano, comenzó a preparar concienzudamente su carrera presidencial.

Consciente de que lideraba una fuerza joven, con cuadros desconocidos y carente de una estructura nacional, tejió una alianza con la centenaria Unión Cívica Radical y socios coyunturales.

Un peronismo dividido y distanciado del núcleo duro del kirchnerismo colaboró con la estrategia de Macri para escalar posiciones.

Su gran desafío fue convencer a los argentinos de que, por primera vez, era necesaria una segunda vuelta para elegir a su presidente. Lo logró el 25 de octubre.

Sólo tres puntos le separaron del candidato oficialista, Daniel Scioli, en la primera ronda. Y asestó, además, un golpe estratégico al peronismo: ganó la provincia de Buenos Aires, el mayor distrito electoral, determinante en una elección presidencial.

"Metí un gol de tiro libre", admitió hoy el presidente electo para definir el resultado obtenido hace un mes.

Con las cifras en la mano, su camino a la Casa Rosada se convirtió ya en un paseo, abonado por un nutrido equipo de profesionales con dos figuras clave: Marcos Peña, su mano derecha, y pieza fundamental de su futuro Gabinete, y el ecuatoriano Jaime Durán Barba.

A medida que crecía políticamente, los argentinos han sido testigos de la evolución de Macri. Se afeitó el bigote, cambió los trajes y la corbata por cazadoras, camisas claras y jeans, y no tuvo empacho en cantar y bailar en público para celebrar sus triunfos electorales.

El proceso de transformación incluyó el relato de anécdotas tan personales como que ha consumido viagra o que se disfrazó de Freddie Mercury y estuvo a punto de ahogarse con un bigote postizo durante la fiesta de boda con su tercera esposa, Juliana Awada.

También Awada, una conocida empresaria del mundo de la moda 15 años más joven que Macri, ha contribuido a forjar esa imagen.

Discreta y siempre en segundo plano, el beso que Awada le estampó a Macri en la boca sobre el escenario tras el debate entre los presidenciables a una semana de las elecciones será quizá lo único que recuerden los argentinos de ese primer cara a cara.

Una buena estrategia de comunicación relegó las lagunas en su gestión en Buenos Aires, especialmente en materia de vivienda y servicios públicos básicos, como educación y sanidad.

Tampoco ha tenido impacto electoral alguno su procesamiento como partícipe de una asociación ilícita en una causa por presunto espionaje ilegal, en 2009, que sigue en tribunales y que sus colaboradores atribuyen a una operación orquestada.

La "revolución de la alegría" que propuso en un programa con poco contenido para resolver los graves problemas del país caló entre los electores frente a la "campaña del miedo" que lanzó el oficialismo para intentar frenarle.

"Voy a dejar lo que tengo y lo que no tengo para que los argentinos tengan mejores oportunidades", prometió Macri el jueves, en su cierre de campaña, en el empobrecido norte argentino.

A partir del 10 de diciembre, cuando asuma la Presidencia, tendrá la oportunidad de demostrarlo.

Argentina elige presidente: perfil de Daniel Scioli

Es el candidato oficialista. Tiene 58 años y es el gobiernador de la provincia de Buenos Aires.

El 40% de los uruguayos quiere que Mauricio Macri gane en Argentina

El 25% piensa que Daniel Scioli sería mejor para nuestro país, mientras que un 29% ha preferido no opinar. Entre los votantes de izquierda, sorprende que un 27% prefiera la victoria de Mauricio Macri.

Ante la pregunta "¿Quién sería el mejor presidente de Argentina?", el 25% de los consultados dijo Daniel Scioli, el 40% Mauricio Macri, el 29% no opina y al 6% le da igual.

placa_1

Según la ideología, quienes se identifican con la izquierda, el 38% prefiere que gane Scioli, el 27% Macri, al 10% le da igual, y el 25% no tiene opinión. Entre los votantes de centro, un 46% opinó que sería mejor un triunfo de Macri, el 18% de Scioli, a un 6% le da igual y el 31% no opina. Entre los votantes de derecha, el 18% es favorable a un triunfo de Scioli, un 53% a Macri, a un 4% le resulta indistinto, y el 25% no tiene una opinión al respecto.

PLACA_2

"Lo que llama la atención es lo que pasa en la izquierda. Uno esperaría que la izquierda, por sintonía ideológica se inclinara más hacia Scioli, pero más de un cuarto de aquellos que se sienten de izquierda consideran que es mejor para el Uruguay que gane Macri. La sintonía ideológica no pesa tanto sino otros factores", señaló la directora de Cifra, Mariana Pommies.

Daniel Scioli cerró su campaña con dos actos en Buenos Aires

El candidato oficialista instó a elegir entre el proyecto "del desarrollo" o el del "capitalismo salvaje".

El candidato oficialista a la Presidencia argentina, Daniel Scioli, cerró hoy su campaña para la segunda vuelta del próximo domingo con dos actos en la provincia de Buenos Aires en los que instó a elegir entre el proyecto "del desarrollo" o el del "capitalismo salvaje".

Scioli retornó esta tarde al municipio de La Matanza, el segundo más poblado del país detrás de la capital argentina, para cerrar su campaña como hizo en 2003 cuando era candidato a la vicepresidencia junto a Néstor Kirchner.

"Los peronistas somos el símbolo de la justicia social, de la generación de trabajo y tenemos que defender las conquistas de estos años interpretando hacia el futuro las nuevas demandas", dijo en el escenario montado en un polideportivo inaugurado por su gestión en la provincia de Buenos Aires, que dejará el próximo 10 de diciembre.

"Vamos a unir a todos los argentinos que creen en la senda del desarrollo", prometió.

Para Scioli, el próximo domingo, los argentinos deberán elegir entre "una opción liberal, expresión de ese demonio del capitalismo salvaje" y un "proyecto nacional que toma las bases del peronismo y las trae a los nuevos tiempos".

"No hago una campaña del medio. Lo genera el otro candidato cuando dice que va a sacar subsidios y va a abrir el mercado", justificó.

Scioli repudió también los dichos del especialista ecuatoriano en "marketing político" Jaime Durán Barba, asesor del candidato opositor a la Presidencia argentina, Mauricio Macri.

"Ningún elector vota preguntándose qué quiere el Papa. El Papa no mueve ni diez votos en una elección", había sostenido Durán Barba más temprano.

"Yo quiero desde aquí, con toda responsabilidad, repudiar esta declaración ofensiva bajo todo punto de vista de quien hoy está siendo admirado en el mundo entero", respondió Scioli en su cierre de campaña.

Entre bombos y banderas, lo escuchaban miles de partidarios peronistas, movilizados mayoritariamente por el alcalde local, Fernando Espinoza.

Más temprano, Scioli había realizado un primer cierre de campaña en la ciudad de Mar del Plata, en un museo también impulsado durante su gestión como gobernador, comenzada en 2007.

""Hay dos caminos. El de la inclusión y la exclusión. El del desarrollo o el capitalismo salvaje. Yo los quiero poner a salvo de eso", sostuvo en Mar del Plata.

Allí también advirtió que Macri tiene "un pacto con el FMI, con los 'fondos buitre' y por eso quieren ir sobre las reservas del Banco Central".

Con los dos actos de Scioli y el que llevó adelante Macri en la norteña provincia de Jujuy, la campaña electoral argentina llegó a su fin, pues mañana, viernes, comenzará el periodo de reflexión de 48 horas antes de la segunda vuelta del domingo y ya no habrá actos proselitistas.

Unos 32 millones de argentinos están convocados a votar el próximo 22 de noviembre al sucesor de Cristina Fernández en una inédita segunda vuelta, tras doce años de gobiernos kirchneristas. EFE.

"Más allá de quien gane, hay un nuevo país en Argentina", asegura Nelson Castro

En entrevista con Código País, el periodista argentino aseguró que la elección no está definida y que el nuevo gobierno tendrá mayor diálogo con la oposición.

Hace un mes tu hablabas de la ausencia de institucionalidad en Argentina, pero hubo cambios ¿cuáles fueron?

La elección del 25 de octubre marca un cambio que va a perdurar aún a pesar de quién gane el domingo. Hay una nueva estructura de poder en Argentina, nadie más tiene el poder absoluto como lo tuvo CFK. Hay una situación más republicana, más democrática. El que gane va a tener que negociar con los otros partidos para establecer condiciones de gobernabilidad que va a necesitar para enfrentar un presente que se le va a hacer difícil como consecuencia de todas las deudas que deja el kirchnerismo.

 ¿Será posible negociar con esta situación tan crispada que se ve?

La realidad demuestra que una vez que pasa la campaña, mucha de esta efervescencia también pasa. No tienen otro margen. Si se hubiera dado la situación de 2011 con Cristina ganando con 54 puntos, no necesitás eso. Hoy lo vas a necesitar. Sobre todo porque hay una enorme coincidencia entre los dos candidatos en cuanto a las cosas que deberán hacerse.

¿Qué impacto tuvo el debate? ¿Creés que hubo algún cambio en el electorado?

Los encuestadores dicen que no. Y yo creo que tampoco no. Hubo partes que ganó Macri y otras partes que ganó Scioli. En el contexto Macri lució más relajado y Scioli absolutamente tenso. El aporte del debate ha sido desde el punto de vista institucional y republicano. La ciudadanía lo siguió con mucha atención.

¿Cómo avisorás las estrategias de campaña?

Scioli sigue con su estrategia de campaña negativa, habla todo el tiempo del otro. Macri obviamente está más tranquilo, la elección no está definida ni mucho menos.

¿Cómo ves el próximo domingo?

Más allá de quien gane, hay un nuevo país en Argentina. Un país de menos crispación y de mayor necesidad de diálogo.

Mirá la entrevista completa en el video. 

Macri, Scioli y un debate histórico que no va a quedar en la historia

El candidato de Cambiemos y el oficialista se enfrentaron en una noche que prometía ser clave para el balotaje próximo.

Los dos candidatos para las elecciones presidenciales de Argentina, el favorito en las encuestas Mauricio Macri y el oficialista Daniel Scioli, se vieron las caras este domingo en un debate que se anticipaba como clave para el desarrollo de la recta final de la campaña hacia el balotaje.

Macri aprovechó para criticar lo que llamó "campaña del miedo" del kirchnerismo contra su figura y llamó a los argentinos a votar por un cambio. "Daniel, ¿en qué te has transformado? ¿O en qué te han transformado? Parecés un panelista de 678", dijo el candidato de Cambiemos en referencia al programa televisivo propagandístico kirchnerista. "Estás diciendo una cantidad de mentiras que escuchamos hace años. El problema en Argentina no es el dólar, el problema en Argentina es el gobierno kirchnerista, que no ha parado de mentir y destruyó la confianza en este país, entonces no hay inversión, no podemos crecer. La inflación nos ha comido".

En el capítulo económico, Scioli insistió en vincular a su oponente con un programa para devaluar y rendirse ante el Fondo Monetario Internacional y los llamados "fondos buitre". "Quiero decirle al candidato Macri que no se confunda: esta noche vino a debatir conmigo, con quien si el pueblo así lo decide va a ser el presidente a partir del 10 de diciembre, y voy a ser quien va a mandar y llevar adelante mis decisiones. Por lo tanto que no pierda el tiempo en debatir con un gobierno que termina el 10 de diciembre", lanzó Scioli para distanciarse de la presidencia de Cristina Kirchner y evitar responder ciertas preguntas.

Macri prometió crear dos millones de empleos en los próximos cuatro años e impulsar un plan de infraestructuras ambicioso para conectar el norte con el centro del país. Sciolo, por su parte, se comprometió a no devaluar, a mantener los subsidios, mejorar las pensiones, rebajar impuestos y conseguir US$20 millones en reservas.

Daniel Scioli intenta alejarse de la imagen de Cristina Fernández con último spot

Involuntariamente el candidato oficialista a la presidencia de Argentina terminó pareciéndose a Menem, con quien ha tratado de emparentar a Mauricio Macri.

El balotaje en Argentina está a la vuelta de la esquina, y las encuestas -si bien ajustadas- empiezan a acercar a la presidencia al opositor Mauricio Macri. De cara a la recta final de la campaña electoral, el oficialista Daniel Sciolo difundió un spot publicitario en que se aleja de la imagen de Cristina Fernández y su tendencia a confrontar.

"Sé que algunos están enojados", dice Scioli en la publicidad y pasa a enumerar avances del gobierno de Fernández para explicar que seguramente nadie esté enojado por eso. "Quizá estén enojados con las peleas", sigue entonces, "pero conmigo es distinto. Yo soy un hombre de diálogo, como ya lo demostré en mi vida. Moderado y pacífico, pero decidido".

Sin embargo, esa charla sobre el enojo lo acercó a un spot del pasado de una figura que Scioli ha tratado de vincular con Macri: Carlos Menem.

Cristina Fernández habló por tres horas sin nombrar a Scioli y él desmintió que no tuvieran comunicación

"¿Alguien puede pensar eso en serio?", afirmó el candidato oficialista en el programa "Animales sueltos".

Cristina Fernández habló en conferencia de prensa el jueves por la noche durante tres horas y allí confirmó que su partido, el Frente Para la Victoria, se presentará al balotaje contra Mauricio Macri, pero en ningún momento nombró al candidato del FPV Daniel Scioli. Sí habló de una dicotomía entre las dos opciones para sucederla en las elecciones, a las que se refirió como dos modelos de país.

Sin apelar a la cadena nacional de radio y televisión, Fernández llamó a sus militantes a convencer a indecisos y evitar disputas internas.

Además, la presidenta se animó a felicitar a la ganadora para el gobierno de la provincia de Buenos Aires, la opositora María Eugenia Vidal. "Por primera vez a partir del 10 de diciembre en Argentina va a haber cinco provincias gobernadas por mujeres", celebró Fernández.


Esa noche, Scioli fue entrevistado por el periodista Alejandro Fantino en el programa "Animales sueltos", en donde fue consultado sobre la razón de que Fernández no lo hubiera nombrado a él en ningún momento.

Scioli aseguró que habló con ella por teléfono la noche anterior y desmintió que no tuviera comunicación con ella.