El déficit fiscal llegó al 4,9 % del PBI en julio; alcanza un nuevo máximo en las últimas tres décadas

Se trata del dato más alto en el último año móvil y alcanza un nuevo máximo en las últimas tres décadas, desde fines de los años 80'.

Talvi afirma que un nuevo Gobierno del FA tendría que recurrir al FMI; Martínez considera que el candidato colorado "se quedó con la foto del 2002"

El déficit fiscal generó un nuevo cruce entre el candidato del Frente Amplio y el del Partido Colorado.

El candidato presidencial por el Frente Amplio, Daniel Martínez, afirmó que el candidato colorado, Ernesto Talvi, “se quedó con la foto del 2002”.

Talvi había apuntado que si el Frente Amplio continúa al frente del Gobierno debería recurrir al Fondo Monetario Internacional (FMI).

“Talvi se quedó con la foto del 2002, donde él estaba. Lo respeto porque nadie quiso que pasara lo que pasó en Uruguay.

Hay gente que habla de la deuda bruta. Hay reservas como para el cumplimiento de las obligaciones durante muchos años.

Me parece que Talvi es un poco alarmista. Hay que bajar el déficit fiscal, aunque la situación no es angustiante”.

Bergara aseguró que Lacalle Pou y Talvi proponen “un hachazo” fiscal y se mostró a favor de cambios graduales en el gasto público

Aseguró que el crecimiento económico que habrá permitirá evitar decisiones drásticas que son perjudiciales.

El exprecandidato oficialista expresó:

Cuando se discute el tema fiscal y el planteo de Talvi y Lacalle Pou es hachazo. Cortar grueso, bajar 1.000 millones de dólares, que no entre gente al Estado y se recorten drásticamente un montón de cosas. Obviamente pierden de vista el rol del Estado. Pierden de vista que esos cortes drásticos que hoy no son necesarios. Hay que corregir las cuentas públicas, sí pero hay que hacerlo de manera gradual porque de la otra manera eso traerá más problemas en términos de crecimiento de la economía y la situación social del país.

Pensamos que hay que ir adecuándolo, no hay que soslayarlo, no es patearlo para adelante. Hay que hacer cambios sustanciales en el manejo de cuentas públicas pero con la gradualidad que un proceso de crecimiento económico que vamos a tener en los próximos años nos ayudará a hacer.

Daniel Martínez dijo que le preocupa el déficit fiscal pero relativizó su impacto

El candidato del FA consideró que el dato está agravado por la ley de los cincuentones. Sin embargo, el efecto de esa ley es positivo para las cuentas públicas pero es transitorio.

"Hay que hablar con propiedad. Todos sabemos que el déficit fiscal preocupa. Ahora bien, del 4,8 % hay un 1,7 % que es del impacto de la inclusión justa y decidida por el gobierno de los cincuentones. Eso también tiene fecha de caducidad, no es que sea permanente. Hay un 1,7 % que es temporal", expresó el candidato del Frente Amplio.

Sin embargo, Martínez tuvo una confusión conceptual. El dinero de los cincuentones que está pasando de las AFAP al BPS, como lo determinó la ley votada el año pasado, lo que hace es generar un número positivo en ingresos. Es decir, es como si se hubiese logrado un mayor ingreso, pero es un efecto contable. En el tiempo lo que sucederá es que ese dinero se utilizará  para pagar, a través del BPS, las jubilaciones a esos cincuentones. Ese es un dinero que hoy entra como positivo, pero el día de mañana figurará como negativo. Lo que se hace es quitar ese efecto al informar el déficit fiscal.

El déficit fiscal alcanzó la mayor cifra en los últimos 30 años

Las cuentas públicas están en rojo. El gobierno proyecta -4,6 % en 2019 y -3,8 % en 2020.

Las cuentas públicas siguen deteriorándose. En junio, el déficit fue de un 4,8 por ciento del PIB, similar al dato de abril, ubicándose entre los más altos en los últimos 30 años.

Vamos a mirar cinco años hacia atrás, siempre tomando junio como referencia, y veremos que la tendencia de aumento del déficit se profundiza. En particlar, el déficit se aceleró desde noviembre del año pasado, cuando estaba en 3,8 por ciento.

Los datos que estamos viendo descuentan el efecto de las transferencias mensuales de los cincuentones desde las afap al Banco de Seguros del Estado, porque como ya hemos visto, cuentan a favor hoy pero tendrán signo negativo en el futuro, entonces lo despejamos.

¿Qué podemos esperar para fines de este año y el que viene?

Con una economía estancada, una menor actividad, por ende menor recaudación, mayor gasto en seguridad social y mayores compromisos de  inversión desde el Estado, las cuentas públicas no estarían en su mejor momento.

Los analistas esperan que el déficit sea de 5 por ciento en 2019 y que mejore en 2020.

En la misma línea, el gobierno actualizó sus proyecciones en la última rendición de cuentas de 2018. El déficit sería de -4,6 por ciento en 2019 y de -3,8 por ciento en 2020, quedando bastante lejos la meta de -2,5 por ciento originalmente prevista.

La economista Azucena Arbeleche, asesora del Partido Nacional, dijo que la responsabilidad es del gobierno, que no redujo el gasto en tiempo de vacas gordas.

"Es una cifra muy mala, que viene empeorando, van tres meses en estos niveles. El deficit viene año tras año en cifra pero el gobierno errando las proyecciones que las aumenta. Diría que de la advertencia y llamado de atención de las luces amarillas, hoy estamos en luces rojas sobre finanzas públicas. El aumento del déficit obedeció a un aumento del gasto público. Recién ahora vamos a ver recaudación que baja y eso va a tener un impacto pero hasta ahora la causa fue el gasto desenfrenado del gobierno y ahí tiene que estar la respuesta, en la eficiencia del gasto", dijo la economista.

Un fantasma que parece haber desaparecido por el momento es el riesgo de perder el grado de inversión, dado que las calificadoras ya emitieron sus reportes y confirmaron la nota de Uruguay.

Y esto es una noticia no menor porque de acuerdo con el último reporte de deuda pública, Uruguay necesita este año financiarse por un total de 3.800 millones de dólares, y 3.600 millones en 2020. En ambas ocasiones apelará a unos 3.000 millones de  dólares en emisiones de títulos soberanos.

Cuanto mejor sea la nota de Uruguay, menor el costo de financiamiento.

El déficit fiscal que condicionará al próximo gobierno

Laura Raffo analizó el resultado fiscal, que está en un máximo histórico dentro de los últimos 15 años.

El déficit fiscal actual es el más alto en 15 años. De 2011 a 2019 pasó de estar cerca del 2 % del PBI a rozar el 5 %. Es una clara señal de que se ha gastado más de lo que ingresó a las arcas del Estado.

Esto es el saldo entre el ingreso fiscal y el gasto público, luego de pagar intereses de deuda pública.

Esto se puede tratar por sus dos vías: aumentar la recaudación o recortar gasto público. Los ingresos provienen de impuestos, aportes y los resultados de las empresas públicas. Los egresos se reparten mayoritariamente entre jubilaciones, transferencias y sueldos.

 

El análisis económico de Ignacio Munyo: "El principal problema es recuperar el crecimiento y eso tiene una sola receta: recuperar la inversión"

"Estamos cayendo, la economía no está creciendo, y no veo perspectivas de mejora sin hacer cambios profundos que impulsen el crecimiento", apuntó el economista.

El ministro de Economía, Danilo Astori, admitió que existe preocupación por el déficit fiscal y reconoció que el desequilibrio se tiene que abordar en los próximos meses, reduciendo el gasto público y estimulando inversión que genere puestos de trabajo. El rojo de las cuentas públicas subió en abril (a 4,8 %) y quedó 2 puntos arriba de la meta que el Gobierno había proyectado para el cierre de 2019.

Abordamos el tema junto al economista Ignacio Munyo.

La actividad económica es muy amplia y es muy difícil de medir. Llevemos cuatro años y medio de estancamiento, y eso se refleja en varios indicadores: confianza del consumidor, nivel de empleo, suba de impuestos. La actividad no crece.

El foco de la discusión hay que ponerlo en cómo hacemos para hacer algo. Estamos cayendo, la economía no está creciendo, y no veo perspectivas de mejora sin hacer cambios profundos que impulsen el crecimiento.

El principal foco del problema es recuperar el crecimiento, y eso tiene una sola receta: recuperar la inversión. Hace más de cuatro años que la inversión cae en Uruguay. Tenemos que generar inversión y eso requiere rentabilidad porque sin rentabilidad nadie va a invertir.

Los costos subieron tanto, y no solo los salariales, que no es rentable invertir en Uruguay. Pagar la luz, las regulaciones, los combustibles: es caro.

Se necesitan reformas profundas para generar confianza. Tiene que haber cambios en las empresas del Estado que se reflejen en menores tarifas.

Es preocupante estar cerca del 5 % del déficit fiscal. No tenemos nada que ofrecer porque nos volvimos ininvertibles por lo caros que estamos. El país necesita cambios para volver a ser competitivo.

Talvi: "El Gobierno no puede hacer la plancha hasta el 1º de marzo del año que viene”

El precandidato colorado además dijo que hay que reorganizar el Ministerio del Interior para mejorar la seguridad.

Ernesto Talvi estuvo recorriendo localidades en Cerro Largo y habló de sus propuestas de gobierno.

Consultado sobre la actual situación económica y el último dato de déficit fiscal de casi 5 % del PBI, Talvi dijo que existe un desorden fiscal que preocupa:

“Es un problema. Si nos seguimos endeudando ya sabemos cómo es el guión: un día se termina el crédito, no nos prestan más, devaluación, inflación, pérdida de poder adquisitivo del salario y desempleo. Lo estamos viendo en Argentina. El Gobierno no puede hacer la plancha hasta el 1º de marzo del año que viene”.

Con respecto a sus propuestas en seguridad, Talvi dijo que es necesario reestructurar el Ministerio del Interior y capacitar mejor a los policías:

“Una reorganización del Ministerio del Interior, tanto en policía de vecindad, dándole un rol fundamental a la comisaría de barrio con capacidad operativa, de investigación y respuesta al tiempo real. Hoy no la tienen, los comisarios nos dicen que son oficinas de quejas. Una forma de combate al crimen organizado que tendrá algunos de los elementos que se hacen hoy. Tenemos que tener una Policía de primer mundo si queremos seguridad de primer mundo”.

El déficit fiscal subió a 4,8 % en abril y alcanzó la cifra más alta en los últimos 30 años

En marzo había alcanzado el 4,5 %. Así lo informó el Ministerio de Economía.

El resultado de las cuentas públicas empeoró en abril frente al mes anterior. El déficit fiscal fue de un 4,8 por ciento en el cuarto mes del año, la cifra más alta en los últimos 30 años.

En la columna de los ingresos hay que considerar una menor recaudación de impuestos por parte de la SGI, pero también mejores resultados de las empresas públicas y del Banco de Previsión Social.

Por el lado de los egresos, se redujeron previo al pago de deuda por menores gastos del gobierno central-BPS y una caída en inversiones. Sin embargo, aumentaron las pasividades y las transferencias del sector público.

El déficit fiscal es una de las mayores preocupaciones del gobierno y contenerlo en medida indispensable para conservar el grado de inversión.

Las cuentas en rojo: el déficit fiscal volvió a ubicarse en 4,5 %

Este dato nos habla de un déficit que está niveles muy elevados en términos absolutos pero también desde el punto de vista histórico, ya que hacía más de 15 años que no se llegaba a esta medida.

Las cuentas públicas en marzo no mejoraron: el déficit fiscal fue de un 4,5% del PIB

El Ministerio de Economía dijo que este año necesitará financiamiento por 3.200 millones de dólares.

El déficit fiscal en marzo fue de unos 2.700 millones de dólares, lo que equivale a un 4,5 por ciento del PIB. La cifra se mantuvo estable respecto al resultado de febrero, de acuerdo con el Ministerio de Economía y Finanzas.

En marzo, mejoraron levemente los ingresos asociados al BPS, así como los aportes de UTE a rentas generales. Sin embargo, las empresas públicas volcaron menos dinero a las arcas.

Los egresos totales no sufrieron cambios: mientras las pasividades demandaron más recursos, Ancap recurrió a su stock de petróleo para refinar combustibles.

El Ministerio de Economía informó que en 2019 necesitará 3.200 millones de dólares, que serán financiados con 350 millones de dólares de préstamos de organismo multilaterales, 2.950 millones con emisiones de títulos soberanos, 256 millones de uso de reservas y 168 millones de dólares de otras fuentes.

Astori aseguró que el problema más importante que tiene el país es el déficit fiscal

El ministro explicó que casi un punto se debe al gasto del Banco Central en la contención de la política monetaria.

Astori destacó las fortalezas del Uruguay en materia de crecimiento, distribución de ingresos y transparencia, entre otros aspectos, pero dijo también que la lista de dificultades no es corta. Aseguró que los principales problemas en este aspecto son la debilidad en la inversión y los problemas de empleo.

Al analizar la competitividad, pidió no confundirla con la rentabilidad ni hacer análisis parciales. "En el país ha sido común asociar el análisis de la competitividad con instrumentos específicos sin tener en cuenta su interacción con otros factores relevantes. Frecuentemente ello ha sido acompañado por un enfoque estático, que ignora los efectos intertemporales en la evolución de los niveles de competitividad", dijo el ministro.

Astori reiteró que el déficit fiscal es el problema más importante. "Para discutir la situación fiscal del Uruguay se los compara con otros países, lo cual está bien. Ahora, dejenme decirles que casi ninguno de esos otros países que nos comparan incluyen el déficit parafiscal en el déficit total del sector público", añadió Astori.

El ministro dijo que además de en los gastos, hay que fijarse en los ingresos. "Bajar el gasto es hacer política fiscal conveniente para el país, sin dudas. Pero tan conveniente como lo es aumentar los ingresos. Y los ingresos se suben, dada la carga tributaria que tiene el país y no es conveniente aumentar, produciendo más", sentenció el ministro.

Astori aseguró que en materia inflacionaria el país consolidó una tendencia estable y sostenible apoyada en la política cambiaria que defendió firmemente. "Volver a un objetivo tipo de cambio con un régimen que suponga una cotización fija sería un gravísimo error que se pagaría con una desestabilización de la economía", expresó.

Al abordar el problema del empleo Astori destacó que la productividad creció en el país y pidió negociaciones salariales más flexibles. "Mi propuesta de hacer cada vez más flexibles las herramientas de negociación entre las partes incluyen la inclusión más o menos importante de la consideración de los niveles de productividad del trabajo", sentenció.