El precandidato Luis Lacalle Pou afirmó que el déficit fiscal es consecuencia de que el gobierno gasta mal

Señaló que la “consolidación fiscal” no funcionó, porque se recaudó más pero el déficit aumentó.

Lacalle Pou se refirió al défit fiscal:

“Habla de un gasto muy desprolijo, porque la ‘consolidación fiscal’ de la cual habló el ministro de Economía y el presidente de la República suponía que iba a mitigar el déficit. Recaudamos más y seguimos teniendo déficit. ¿No será que lo que se hace mal es gastar, no recaudar?. Por eso, entre otras cosas, es que estamos iniciando una investigadora en el Mides. Vemos que se destinan muchos recursos a la gente más vulnerable, y esos recursos no llegan. Algo está pasando. Será clientelismo, será desprolijidad, pero ahí hay que investigar. No es un número, no es 4,0, 4,1 o 4,2. Es que la gente colabora con sus impuestos, y el Estado usa mal ese dinero, gasta más de lo que tiene y se está endeudando, y aparte no está logrando resultados” .

La “fe de erratas” sobre el déficit fiscal que el Ministerio de Economía corrigió en su web

La cifra de déficit fiscal de enero se corrigió a un 4,3 % del PBI, desde el 4,1 % previamente informado.

El dato es uno de los más altos en los últimos 30 años y se aleja del objetivo del gobierno de alcanzar un déficit de 2,5 por ciento en 2020, meta originalmente prevista para 2019.

Así el déficit fiscal en los últimos 12 meses a enero fue de unos 2.600 millones de dólares, empeorando respecto al registro previo.

Este 4,3 % descuenta el efecto de las transferencias realizadas por las Afap al Banco de Previsión Social por aquellos cincuentones que decidieron abandonar el régimen mixto de ahorro.

El deterioro de las cuentas públicas es uno de los mayores desafíos que enfrenta el gobierno. Las calificadoras de la deuda soberana han llamado la atención sobre este asunto en varias oportunidades, recomendando una reducción de los costos del estado y una reforma en la seguridad social.

El grado de inversión de Uruguay, que le permite acceder a financiamiento internacional a menores costos, se encuentra a uno y dos escalones del límite. Corregir el déficit es una de las claves para que la nota no empeore, según han advertido las agencias de calificación.

Mario Bergara dijo que el número del déficit fiscal del Uruguay “no es bueno”

El precandidato presidencial del FA señaló que reducir ese número será “imprescindible” para el próximo gobierno.

En un comunicado, el MEF indicó que el déficit fiscal se ubicó en 2,7 % del PBI, mejorando 0,8 % respecto al resultado negativo de 3,5 % registrado en 2017.

Esta cifra refleja el efecto de las transferencias al BPS por los cincuentones que decidieron abandonar las AFAP. Descontando este aspecto, que equivale a 1,3 %, el déficit fiscal de 2018 fue de 4 % del PBI.

El precandidato presidencial por el FA y expresidente del Banco Central, Mario Bergara, dijo que el número del déficit fiscal no es bueno:

“El número fiscal no es bueno. No está mostrando una tendencia hacia una reducción del déficit y en eso el Gobierno tendrá que trabajar con muchísima más potencia. Es imprescindible reducirlo porque no hacerlo significaría entrar en un endeudamiento que no querríamos generar.

El Uruguay tuvo niveles de deuda respecto a su PBI superiores al 100 %. Cuando el FA empezó a gobernar, la relación deuda-producto superaba el 100 %. Hoy estamos en órdenes del 65 %, pero en los últimos años esa relación ha subido porque el déficit fiscal es más alto de lo que todos deseamos".

El déficit fiscal en 2018: 4% del PIB

Les proponemos poner la lupa sobre la cifra del déficit fiscal del 2018, que fue de unos 2.400 millones de dólares o un 4% del PIB.

Cuentas claras conservan la amistad, dicen por ahí. Así que hoy les proponemos poner la lupa sobre una cifra que se conoció en las últimas horas: el déficit fiscal del año pasado, que fue de unos 2.400 millones de dólares o un 4% del PIB.

En esta gráfica tenemos los últimos diez años y sus resultados fiscales: el más bajo se registró en 2011, que fue de un 0,8% del PIB, le sigue 2010 con un 1,4%. Y miren ustedes los más altos: 2016 y 2018 con un déficit del 4% del PIB, números que no se veían en los últimos 25-30 años. Y aquí no está puntualizado, pero como referencia mencionemos que en 2002, cuando el país pasaba por una fuerte crisis, el déficit fue menor, de un 3,7%.

Por otra parte, el gobierno había previsto cerrar el 2018 con un déficit de 3,3% y no lo consiguió por múltiples factores. Que quede claro, aquí el propósito no es ver si se gastó mal o si se gastó bien, mucho o poco, sino detenernos en los datos.

Y vamos a meternos en ese 4% porque ayer cuando el Ministerio de Economía comunicó el resultado dijo que el déficit era de un 2,7% “descontando” el efecto cincuentones, que son unos 800 millones de dólares. ¿Qué quiso decir con ese ‘descontando’?

Ustedes saben que hay un grupo de personas que tienen la opción de abandonar el régimen de aporte mixto: los llamados cincuentones. Cuando eligen esa opción las AFAP tienen que pasarle al BPS su dinero ahorrado, que luego irá a un fideicomiso, con el que luego se les irá pagando la jubilación.

Imagínense ahora una planilla contable de las cuentas públicas, con ingresos y egresos: esas transferencias de los aportes de los cincuentones que se vienen haciendo desde octubre entran hoy en la columna de los ingresos, pero la realidad es que van a convertirse en egresos cuando haya que pagarle las jubilaciones a estas personas, por eso no podemos hablar de una reducción genuina del déficit fiscal, sino más bien de un efecto puntual que de hecho va a tener un efecto rebote en los números de las cuentas públicas en los próximos años. También hay que entender que esto no es un capricho, se usa esa metodología contable en base a un manual global del Fondo Monetario que rige desde el 2014.

Dicho esto, recordemos que tanto el gobierno como analistas, calificadoras de riesgo y organismos internacionales han precisado una y otra vez que el déficit fiscal es hoy una tecla floja para Uruguay. Y la tendencia muestra que en años electorales el déficit no baja.

Quien se refirió a este tema es el precandidato del Frente Amplio y ex presidente del Banco Central, Mario Bergara. "Hay muchos gastos que son endógenos, como llaman los economistas, que son rígidos y están en ascenso en algunos casos. Es un desafío difícil que hay que, aún en el marco del año electoral, poner sobre la mesa y dialogar entre todos", sentenció.

Uruguay necesitará seguir pidiendo plata prestada para financiarse. Hoy se conoció que el gobierno este año requerirá financiamiento por unos 2.950 millones de dólares ¿cómo los va a cubrir? Con uso de reservas, emisión de bonos o notas del tesoro y dinero de organismos multilaterales.

Mario Bergara dijo que el déficit fiscal sigue siendo el principal desafío para el gobierno

Si bien el año 2018 cerró en 2,7 %, llega al 4 % si no se considera el efecto del ingreso al BPS de fondos de los cincuentones.

La explicación de Mario Bergara:

Hay muchos gastos que son endógenos, que son rígidos y que están en ascenso. Es un desafío difícil que -aún en el marco electoral- hay que poner en la mesa y dialogar entre todos. Que la economía crezca es importante pero la base no va a estar sobre el aumento de ingresos. Es una batería de cosas que tienen que ver con el gasto.

El déficit fiscal en 2018 fue de 4 % del PBI

Si se descuenta el efecto de los cincuentones, el resultado negativo fue de 2,7 % del PBI.

Como cada último día hábil del mes, el Ministerio de Economía informó el resultado de las cuentas públicas.

En un comunicado, la cartera indicó que el déficit fiscal se ubicó en 2,7 % del PBI, mejorando 0,8 puntos porcentuales respecto al resultado negativo de 3,5 % registrado en 2017.

Pero esta cifra refleja el efecto en las cuentas públicas de las transferencias al BPS por los cincuentones que decidieron abandonar el régimen de las AFAP.

Descontando este aspecto, que equivale a un 1,3 % del PBI, el déficit fiscal fue el año pasado de un 4 % del PBI.

Respecto a los ingresos, cayeron los aportes de los trabajadores pero aumentó la recaudación de la DGI vinculada con el comercio exterior. También colaboró el aporte de UTE al Fondo de Estabilización Energética.

Sin embargo, aumentaron los costos por generación eléctrica y hubo menos aportes desde Ancap por la variación en el precio de los combustibles y el dólar.

Los gastos crecieron por mayor pago de pasividades y un aumento en las remuneraciones de los funcionarios de la salud y la educación.

Por su parte, el pago de intereses de deuda por parte del Gobierno y del Banco Central en 2018 equivalió al 3,5 % del PBI, desde el 3,3 % de 2017.

El Fondo Monetario Internacional le recomendó a Uruguay aplicar medidas para reducir el déficit fiscal

El organismo ve difícil que se logre alcanzar la meta de 2,5% para 2020.

Tras dos semanas de misión en Uruguay, en las que hubo reuniones con el Banco Central, el Ministerio de Economía, empresas públicas, analistas y precandidatos presidenciales, el Fondo Monetario Internacional dijo que ve necesario que el gobierno aplique medidas para bajar el actual déficit fiscal de 4% del PIB y acercarse a la meta de 2,5% prevista para fines de 2020.

De acuerdo con los técnicos del organismo, se requieren medidas adicionales de reducción del gasto para mantener la credibilidad y atenuar los riesgos fiscales.

El FMI sugirió un ajuste adicional mínimo de un 0,3% del PIB, unos 140 millones de dólares, en 2019 para llegar a un déficit de 3,2% ese año.

El Fondo dijo que el gobierno le transmitió su compromiso con el cumplimiento de las metas y que está trabajando en medidas adicionales. “Vamos a ver cuáles son”, dijo la jefa de misión del FMI, Pelin Berkmen, quien consideró que el nivel de deuda pública es alto y representa un riesgo ante shocks externos.

El organismo estimó que Uruguay crecerá un 2,1% en 2018 y 1,9% en 2019. El déficit fiscal proyectado es de un 3,7 por ciento este año y de 3,5 por ciento en 2019 y 3,3 por ciento en 2020.

Ferreri no descartó que el próximo gobierno deba realizar una adecuación fiscal como propuso el precandidato del FA Mario Bergara

El subsecretario de Economía dijo que el gobierno está trabajando para cumplir con la meta fiscal que se propuso.

El ex presidente del Banco Central y precandidato presidencial por el Frente Amplio, Mario Bergara, dijo que el próximo gobierno deberá emplear una adecuación o corrección fiscal gradual de un punto y medio del PBI, lo que equivale a unos 700 millones de dólares.

Consultado al respecto, el subsecretario de economía, Pablo Ferreri, dijo:

“Es algo que habrá que ir viendo. Nosotros estamos seguros de las metas que hemos planteado y estamos trabajando para que las mismas se cumplan, pero no quisiera entrar en temas de campaña electoral”, sentenció.

El déficit fiscal a setiembre fue de un 3,9 por ciento del PBI. Las autoridades proyectan cerrar el año en 3,3 por ciento y que se reduzca a 2,5 por ciento a fines de 2020.

El déficit fiscal se mantuvo en setiembre en un 3,9 % del PBI, según datos del MEF

El Gobierno requerirá financiamiento en 2018 por 3.352 millones de dólares y en 2019 la cifra será de 3.012 millones de dólares.

El déficit fiscal se mantuvo en setiembre en un 3,9 % del Producto Interno Bruto (PIB), según informó el Ministerio de Economía.

Así, el rojo de las cuentas públicas es de unos 2.100 millones de dólares en los últimos 12 meses.

De acuerdo con el documento, los ingresos bajaron levemente por un leve deterioro en las empresas públicas, mientras que los gastos se redujeron ante menores compras de combustible de Ancap.

El Gobierno requerirá financiamiento en 2018 por 3.352 millones de dólares y en 2019 la cifra será de 3.012 millones de dólares, de acuerdo con el reporte de deuda que trimestralmente publica el MEF.

El "giro" que propone la política económica de Lacalle Pou: "Queremos un Estado más eficiente, con un gasto más responsable"

"La falta de competitividad, los impuestos y las tarifas son un problema constante entre los productores del país", afirmó la economista Azucena Arbeleche.

El sector “Todos”,  liderado por el senador y precandidato nacionalista Luis Lacalle Pou, propone dar un “giro” a la política económica, en particular en materia fiscal. El domingo pasado fueron presentados los lineamientos de un eventual programa de gobierno, en el que se destaca que  Uruguay tiene “una economía que crece y, al mismo tiempo, una sociedad cada vez más fracturada”.

Abordamos el tema junto a la economista Azucena Arbeleche, asesora del líder nacionalista.

Estamos proponiendo que la política económica gire a una política diseñada desde la gente. Lo que hemos observado es que desde el 2005 en adelante tenemos un Estado que gasta y gasta, y le tire el ajuste y el financiamiento al sector privado. El corazón, el centro ha estado en el Estado.

Si algo ha sido constante en estos años es el aumento permanente del gasto, y al ajuste se ha tirado a la gente, personas y empresas.

El nivel de déficit fiscal no es sostenible, hay que mejorar el resultado fiscal: ahí está el giro. Lo que no puede pasar es que sigan siendo más impuestos o más tarifas públicas. ¿No es posible revisar cómo se está gastando? Tenemos que ir por el lado del gasto. No puede ser que el Estado siga diciendo que necesita más plata, que gaste, gaste y gaste. El gasto tiene que ser eficiente y estar acotado. El problema es un gasto que no ha encontrado límites, tenemos que encarar la política fiscal de manera diferente.

La falta de competitividad, los impuestos y las tarifas son un problema constante entre los productores del país.

El senador Lacalle Pou ha pedido que ya hagamos un plan de austeridad. Queremos un Estado más eficiente, con un gasto más responsable. No hablamos de una política muy sofisticada, sino de hacer lo que hay que hacer y controlar la legalidad y la eficiencia.

Los uruguayos no están pidiendo regalos, sino que no les pongan más palos en la rueda porque quieren producir.

Astori afirma que la decisión de Fitch de bajar la perspectiva de la calificación de la deuda uruguaya contrasta con las demás agencias y con el mercado

El ministro dijo que se atravesó una situación similar en 2016 cuando Standard and Poors bajó la perspectiva de Uruguay para corregirla un año más tarde.

El ministro de economía, Danilo Astori, dijo que la decisión de Fitch de bajar la perspectiva de la calificación de la deuda uruguaya contrasta con las demás agencias y con el mercado.

La calificadora de riesgo Fitch ajustó de estable a negativa la perspectiva de la deuda uruguaya, que conserva su grado de inversión.

“La decisión de Fitch contrasta abiertamente con la de las demás calificadoras de riesgo porque en los demás casos hay un segundo escalón por encima del límite, sino que también hay perspectiva estable y contrasta con el propio mercado. El mercado está dando señales de alta calificación de la deuda uruguaya. La cotización de los bonos se mantiene fortísima”, afirmó el ministro.

Fitch apuntó como un punto delicado el déficit fiscal y dijo que difícilmente el país logre revertirlo durante el año electoral. Astori dijo que el Gobierno está comprometido a alcanzar la consolidación fiscal y que muestra de ello es la última Rendición de Cuentas, que incrementó el gasto en un 0,25% del PIB.

El ministro dijo que se atravesó una situación similar en 2016 cuando Standard and Poors bajó la perspectiva de Uruguay para corregirla un año más tarde.

El economista Gabriel Oddone dijo que el próximo gobierno debería aplicar un ajuste fiscal equivalente a 600 millones de dólares

Dijo que Uruguay seguirá creciendo en los próximos años pero a un ritmo menor, mientras empeora el escenario en la región.

Para el economista Gabriel Oddone, varios temas serán materia de discusión en el escenario electoral del próximo año.

El analista estimó necesaria una corrección fiscal y recomendó actuar rápido.

“El próximo gobierno, dado el nivel elevado de la deuda que tiene el país, va a tener que hacer una corrección fiscal, porque la deuda no es sostenible con estos niveles de crecimiento y déficit. No es dramático pero es una corrección fiscal que el país necesita hacer”.

Mientras Argentina y Brasil enfrentan dificultades, Uruguay crecería entre un 1 y 1,5 % en 2018 y 2019. El déficit fiscal, según el analista, no bajaría de 3,5 %  al fin del período, determinando una situación frágil que cuestionará el grado de inversión, aunque el país estaría en condiciones de mantenerlo.

La reforma previsional sería otro de los asuntos en agenda, intensificándose la discusión sobre tasa de reemplazo y edad de retiro.

Por otra parte, Oddone señalo que el dólar en los próximos 18 meses no retrocedería y que tiene altas chances de subir ante el incremento de las tasas de interés en Estados Unidos.

 “Hacer un pronóstico en este momento es muy difícil, pero en principio el dólar no va a volver para atrás y este nivel y un poquito más es el que va a predominar”.