Federico Muttoni: "Ver que hay empresas que se están animando a contratar es una buena noticia"

El director de la Consultora Advice analizó las distintas realidades de las personas en búsqueda de trabajo y cuánto puede llevar una disminución en la tasa de desempleo del país.

El desempleo volvió a subir en febrero. La cantidad de personas sin trabajo escaló al 11,1%, que alcanza a 198.000 uruguayos. Además, cuatro de cada 10 trabajadores fueron despedidos en marzo, según un nuevo informe del Banco de Previsión Social.

Alza en el número de desempleados

Crece la tasa de desempleo y eso es una mala noticia.  Tratando de mirar el medio vaso lleno en la pandemia vemos que los datos no son tan malos como pueden parecer. De los propios datos del INE, de las horas trabajadas en febrero con respecto a enero aumentaron y eso es un dato interesante. La industria es un sector que apoya e impulsa. Cuatro de diez perdieron el trabajo y antes teníamos mucho ocupados ausentes que estaban a la espera del cambio de su situación. Es gente en el seguro, licencia o por cuarentena. Algo importante y preocupante es el crecimiento de la demanda hoy que se tiende a reflejar en un mes y medio para adelante. Ver que hay empresas que se están animando a contratar es una buena noticia. Hay una sostenida demanda en puestos de tecnología. La tecnología llegó con muchísima fuerza a partir del covid y se instaló. Hay una nueva nomenclatura en lo que es el trabajo.

Crecimiento del sector tecnológico

Tenemos que saber que hay mucha cantidad  de empleo disponible para desarrolladores. Hay toda una nueva nomenclatura que es diferente a lo que Uruguay tenía y eso es interesante. Esta es una posibilidad laboral para gene que tiene el aprendizaje presente y muchos de ellos ya están trabajando. Muchos de las personas que no tienen la oportunidad de trabajo van a poder mejorar su estabilidad en el mediano plazo porque hay una oferta suficiente. No hay una demanda suficiente. Ellos calculan 4000 personas que le faltan al sector.

Mucha gente se ha desalentado de ir a buscar trabajo. La gente no tiene que dejar de formarse. Hay que formarse. El mercado cambió de manera drástico y se aceleró. En el caso de la tecnología se triplica la cantidad y ahí nos damos cuenta de que hay una demanda que no está satisfecha.

Desde el Estado se dieron algunas oportunidades de formación, entre ellos algunos convenios que hizo Inefop. Miles de personas se registraron. El financiamiento de esto muchas veces viene de la mano de Inefop y reconozco que hay organizaciones públicas y privadas que estamos invirtiendo para apoyar a mucha gente. Hay mucha gente buscando y muchas empresas que necesitan y no encuentran. Se ha profundizado este descalce en Uruguay y no tiene una solución en el corto plazo si no cambiamos la estructura. Lo que hemos visto es que ha habido algunos cambios en la matriz de lo que se está pidiendo en cuanto a la descripción funcional. Hicimos un estudio de la demanda y vimos que había un reconversión de la demanda de trabajadores. Aún teníamos entre el 75 % y 80 % de los cargos que no requerían de una gran capacitación y hoy esto se redujo drásticamente al 45 %. A mayor capacitación, mayor cargo profesionalizado se sigue profundizando. Con la pandemia hemos visto que crece el trabajo independiente. Esto ha tenido una escalada muy importante con la mentalidad del uruguayo de trabajar de manera más independiente.

En términos generales se pide mayor calificación. Hoy una industria moderna requiere que se siente frente al monitorear y observe. Lo que pasa en la celulosa es el ejemplo evidente. Eso va de la mano de la capacidad de reinventarse de cada una de las industrias. En todas las funciones es necesario aprender. Las personas que no estén dispuestas a aprender permanentemente van a tener un problema del mercado de trabajo y de acceso a las oportunidades. No se le puede pedir solo a las personas que lo hagan. Hay que acompañarlo con las ofertas. Muchas veces quien más necesita capacitación no es consciente de su necesidad. Hay un resistencia importante para recibirla capacitación.

El ministro de Trabajo dijo que no descartan extender el seguro de paro parcial

Este beneficio ya se extendió hasta el 30 de setiembre, pero llegado el momento podrían evaluar que continúe.

Pablo Mieres advirtió que el desempleo es superior al medido ya que hay gente que no busca trabajo porque sabe que no hay oportunidades

El ministro dijo que en el Consejo Superior Tripartito empresarios y trabajadores podrán hacer propuestas para fomentar el empleo.

Este lunes se conocieron datos del mercado laboral en mayo, que está peor que hace un año atrás

Pero estable frente a los últimos meses que fueron los más afectados hasta ahora por la pandemia.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística, en mayo la tasa de desempleo fue de 9,7 %, igual que en abril, pero más alta que hace un año atrás (tener en cuenta que cambió la manera en que se realizan las encuestas: telefónica y no presencial).

Este 9,7 % significa que hay 165.000 personas que quieren trabajar y no encuentran empleo.

Pero para entender la dinámica del mercado de trabajo también hay que considerar oferta y demanda: por un lado las personas que quieren trabajar y por otro los empleadores que ofrecen trabajo.

La tasa de actividad, que refleja la oferta, fue de 58,6 %, menor al 62 % de un año atrás: es decir, en mayo hubo menos gente buscando trabajo que en el mismo mes del año pasado.

La tasa de empleo, que refleja la demanda, fue de 52,9 %, menor al 57% de un año atrás: es decir, en mayo hubo menos puestos de trabajo disponibles que un año atrás.

Si estas mismas tasas se comparan frente al mes anterior (abril) podría hablarse de un mejoría mínima: un poco más de gente buscando empleo y un poco más de empleadores ofreciendo trabajo.

Y algunas particularidades en este tiempo de emergencia sanitaria:

De las personas que están efectivamente trabajando, casi un 17 % lo hace desde su casa. Es una cifra alta, porque en general es el 4 % del total. Pero en mayo (17 %) menos gente trabajó desde su casa frente a abril (19 %).

Los ocupados ausentes (personas empleadas pero que están en seguro de paro o licencia) fueron el 16% en mayo, un porcentaje menor respecto al 23 % de marzo y abril.

En marzo fue de 10,1%; El dato es mayor frente al 9,5% de un año atrás, pero menor al 10,5% registrado en febrero

Son 172.000 personas sin trabajo. El desempleo es mayor en Montevideo (10,6 %) que en el interior (9,7 %)

Había 81.000 personas disponibles para trabajar pero que no buscaron. Muchos frenaron sus búsquedas de trabajo por la emergencia sanitaria: empezaban las empresas a demandar menos personal por la incertidumbre ante la pandemia, o la gente estaba en cuarentena.

Y en marzo, por la emergencia sanitaria, hubo personas que aunque mantenían su empleo no estaban trabajando. A estos se los llama “ocupados ausentes” y fueron el 9,4% del total de personas con trabajo en marzo.

“Ocupados ausentes” hay siempre, por ejemplo el que sale de licencia, está enfermo o suspendido. En las primeras semanas de marzo esa cantidad de personas fue similar al año anterior (5%), pero en las últimas semanas de marzo fue mayor, llegando a representar casi el 18%.

Los motivos: la cuarentena o estar en seguro de paro y licencias.

Más de la mitad de los trabajadores del mundo corren el riesgo de perder sus medios de vida debido a la pandemia

"Millones de empresas en el mundo están al borde del colapso", advirtió la OIT.

Más de 436 millones de empresas en el planeta afrontan un grave riesgo de interrumpir su actividad debido a la crisis generada por el COVID-19, advirtió este miércoles la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que insta a adoptar medidas urgentes para ayudar a estos negocios y sus empleados.

Según su tercer informe sobre los efectos de la pandemia en el mercado laboral, la OIT calcula que unos 232 millones de empresas de comercio mayorista y minorista, 111 millones del sector manufacturero, 51 millones en la hostelería y 42 millones en otras actividades, como la inmobiliaria, están en serio peligro.

"Millones de empresas en el mundo están al borde del colapso, carecen de ahorros y de acceso al crédito. Éstos son los verdaderos rostros del mundo del trabajo, y si no se les ayuda ahora sencillamente perecerán", advirtió en un comunicado el director general de la OIT, Guy Ryder.

El organismo con sede en Ginebra insta por ello a que las medidas que se tomen en los distintos países para reactivar la economía se basen en un alto nivel de creación de empleo y estén respaldadas "por políticas e instituciones laborales más fuertes, y sistemas de protección social más amplios y dotados de más recursos".

Por otro lado, la OIT aconseja una mayor coordinación internacional de los paquetes de medidas de estímulo y las iniciativas para aliviar la duda con el fin de que "la recuperación sea efectiva y sostenible".

En su informe, la OIT prevé que en el actual segundo semestre, debido a los confinamientos y otras medidas para frenar el contagio del coronavirus, se pierdan un 10,5 por ciento de las horas de trabajo en el planeta, equivalentes a 305 millones de empleos a tiempo completo (a principios de este mes la previsión había sido de 195 millones).

Por regiones, la organización estima que América sea la más perjudicada, con una pérdida del 12,4 por ciento de las horas de trabajo, seguida de Europa con un 11,8 por ciento, mientras que en el resto de territorios se superaría el 9 por ciento.

La crisis ha tenido un especial impacto negativo en la economía informal, de la que viven más de la mitad de los trabajadores del mundo (2.000 de los 3.300 millones globales), por lo que la OIT estima que 1.300 millones de trabajadores, "corren peligro inminente de ver desaparecer sus fuentes de sustento", advierte el organismo.

En el primer mes de medidas de aislamiento social contra la pandemia, la OIT calcula que estos trabajadores informales (no sujetos a contratos) perdieron un 60 por ciento de sus ingresos en el mundo, porcentaje que aún fue mayor en África y América (81 por ciento) y en Europa y Asia Central (70 por ciento).

La OIT informó además de que en las dos últimas semanas la proporción de trabajadores cuyos países han impuesto la paralización de muchas actividades por la pandemia ha bajado del 81 al 68 por ciento, un descenso causado principalmente por la relajación de las medidas contra el COVID-19 en China.

El desempleo alcanzó el 10,5 % en febrero

Es un dato previo a la llegada del coronavirus.

Las nuevas cifras ubican al desempleo en el 10,5 % en febrero. Subió frente a enero y a febrero de 2019 un 2 %. Es la mayor tasa desde mayo de 2007, cuando marcó 10,6 %.

El desempleo es mayor en las mujeres, con un 12,4%. En el caso de los hombres se ubica en el 8,8 %. En Montevideo y el interior es similar: 10,6 % y 10,4 % respectivamente.

Este dato corresponde a febrero, por lo que es previo a la llegada del coronavirus a Uruguay. Se explica en parte porque un poco más de gente salió a buscar trabajo, mientras que las vacantes continuaron cayendo.

Si hablamos de la demanda laboral, ya poniendo el foco en marzo, podemos ver el efecto del Covid-19 en el mercado laboral:

Casi el 70 % de las empresas de comercio y servicios redujo la cantidad de empleados presentes, ya sea con seguro de paro, licencias o teletrabajo

La encuesta de la cámara reveló además que dos tercios de los consultados, prevé enviar más funcionarios al seguro.

La encuesta fue realizada del 18 al 20 de marzo, una semana después de la aparición de los primeros casos de COVID 19 y de la declaración de emergencia sanitaria.

Respondieron 629 empresas del comercio y servicios.

El relevamiento, al que accedió El País, fue enviado al gobierno para dimensionar la realidad del sector.

Un 66,1 % de las empresas dijo que sus ventas tuvieron un “descenso drástico” en los últimos días. Un 22,9 % manifestó que sus ventas “descendieron”, un 8,4 % que continuaron igual y un 2,5 % que aumentaron.

El turismo, los servicios de recreación y belleza, y los comercios minoristas de bienes que no son de primera necesidad son los rubros más afectados.

Un 69 % de los consultados respondió que en los últimos días ha tenido que reducir la cantidad de empleados de su empresa.

El 38 % lo hizo enviando personal a seguro de paro total o parcial, el 21 % con teletrabajo y el 18,2 % otorgando licencias. El resto optó por rotar horarios o días de trabajo, y en algunos casos por el despido.

El 66,5 % de los empresarios de comercio y servicios consultados, dijo que piensa enviar a empleados al seguro de paro en las próximas semanas. El restante 33,5 % seguirá como está o aplicará otras opciones.

Las solicitudes de desempleo crecen a razón de 10.000 por día desde que se instaló la pandemia del coronavirus

El ministro de Trabajo, Pablo Mieres, confía en que este escenario será pasajero.

Les proponemos mirar los datos del Banco de Previsión Social a los que accedió Telemundo.

En lo que va de marzo hubo 59.581 solicitudes de seguro de desempleo.

De ese total, 38.478 se realizaron después de que el gobierno anunció un seguro de paro flexible ante estas circunstancias. Eso representó un incremento de 182% respecto a todas las solicitudes presentadas en las primeras tres semanas de marzo.

Los seguros de paro se clasifican por motivos: Suspensión (90,6 %), reducción (5,2 %) y despido (4,2 %).

El ranking por departamento en el siguiente:

Montevideo 66%
Canelones 8%
Maldonado 7%
Colonia 2,5%
Paysandú 2%

Y por sectores:

Comercio 31%
Alojamiento y servicios gastronómicos 15%
Industria 13%
Transporte y almacenamiento 9%
Actividades administrativas 5%
Construcción 3,5%
Artes y entretenimiento 2%

Estos seguros de desempleo los paga rentas generales. Hay dos consecuencias directas, inmediatas e inevitables: primero, el aumento del gasto público y, segundo, el incremento del desempleo. Y en ambos casos la situación está comprometida. El déficit es de un 5% y la desocupación de un 8,5%. Son niveles altos y que, de acuerdo con analistas, seguirán subiendo en este escenario inesperado.

También está el seguro por enfermedad de coronavirus, al que podrá ampararse el personal de la salud en caso de contagiarse.

A esto se suma la de los trabjadores informales, que no realizan aportes al BPS. El economista Juan Manuel Rodríguez, especializado en relaciones laborales, propone otorgarles una renta de cuarentena para que no tengan que salir a trabajar y para asegurarse que cumplan con el aislamiento.

PIT-CNT considera "preocupante" el último dato del desempleo: "Al Gobierno le faltaron políticas más activas"

"Si pensamos que los problemas del desempleo en Uruguay obedecen a que los salarios son altos, estamos equivocados".

El Instituto Cuesta Duarte del PIT-CNT valoró como “preocupante” el último dato del desempleo.

Milton Castellano afirmó que a la administración de Tabaré Vázquez le faltaron políticas más activas para generar trabajo.

“La construcción y el comercio son sectores que están siendo afectados en forma importante.

Si pensamos que los problemas del desempleo en Uruguay obedecen a que los salarios son altos, estamos equivocados.

Tienen que ver con la inversión, los problemas productivos y la inserción de Uruguay en el mundo.

Faltaron políticas más activas. No solo generar lo macro sino también ver dónde Uruguay tiene ventajas comparativas y cuáles son los sectores a impulsar”.

El desempleo subió a 9,2 % en noviembre

Como cada mes, el Instituto Nacional de Estadística publicó datos sobre el mercado laboral y muestran que sigue deteriorándose.

En el penúltimo mes del año pasado la desocupación fue de un 9,2%.

En Montevideo fue de un 8,1% y en el interior del país de un 10%, la cifra más alta desde junio.

Es de esperar que en futuras mediciones esto cambie por las oportunidades laborales zafrales que siempre genera el turismo, y más adelante por el impacto que van a tener las obras de UPM en la contratación de personal.

Placa 3

Este 9,2% de desempleo al que hacíamos referencia al principio evidencia un escenario peor si se lo compara con un año atrás, cuando la desocupación equivalía al 7,4% de los uruguayos en condiciones de trabajar.

Es decir que la tasa de desempleo empeoró en casi 2 puntos porcentuales.

Como hemos dicho en otras oportunidades, 2019 reunió dos condiciones particulares: fue un año electoral, que naturalmente lleva a tener una actitud de mayor observación a la espera de lo que se defina, y fue un año con la economía prácticamente estancada.

Y esto se evidencia en otros dos indicadores del INE, que son la tasa de empleo y la tasa de actividad. Estos básicamente muestran dos cosas: que se perdieron muchos puestos laborales en el último año, más de 20.000, y también que bajó la cantidad de personas que buscaba trabajo.

El mercado laboral sigue siendo uno de los principales desafíos para el gobierno y en especial para el gobierno que asumirá en marzo.

 

Más de 340.000 personas están en situación de "insuficiencia de empleo" en nuestro país, según un estudio de la Consultora Deloitte

Esto implica que casi el 20 % de la población económicamente activa está desocupada, dejó de buscar empleo o trabaja menos horas de lo deseado.

Según el Instituto Nacional de Estadística el nivel de desempleo es de 8,8 % luego de descender en la última medición, tras cuatro meses encima del 9 %. Ese porcentaje representa a 167.000 personas que buscan trabajo pero no encuentran.

Sin embargo, el núcleo con insuficiencia de empleo es más del doble según el análisis de la Consultora Deloitte, que incorpora para ese concepto a unos 19.000 desalentados que recientemente dejaron de buscar y a casi 158.000 subempleados que tienen empleo pero trabajan menos horas de las que desearían.

Quienes están en situación de insuficiencia de empleo totalizan 343.900 personas, un 19 % de la población, nivel similar al de 2007.

Al igual que ocurrió con el dato de desocupación del Instituto Nacional de Estadística, el relevamiento de gente con insuficiencia de empleo mostró mejores resultados al promediar la era progresista pero desde entonces comenzó a deteriorarse y actualmente se ubica en niveles similares a los registrados al inicio de la primera administración de Tabaré Vázquez.