Gobierno destaca avances en la respuesta del Estado en casos de violencia hacia la mujer

En el balance del plan de acción aprobado hace un año se reconoce que aumentaron las muertes y que resta mucho por hacer.

Más funcionarios capacitados, más denuncias recibidas y más tobilleras colocadas. El plan avanza pero todavía se está lejos de lo que debería ser.

Un grave problema son las pequeñas localidades del interior, donde hay pocas denuncias y pocos servicios que den respuesta eficaz. La directora de Inmujeres, Mariela Mazzotti, dijo que en estos pueblos todavía hay una idea de que "no hay que meterse".

Inmujeres ampliará su cobertura para llegar a esas localidades pero allí a donde no llega es fundamental la colaboración de ASSE, que apunta a capacitar a sus médicos y funcionarios para identificar casos de violencia en la consulta de emergencias o el primer nivel de atención. El director de ASSE, Pablo Cabrera, señaló que un problema de salud "puede ser violencia".

El gobierno se plantea extender a todo el país el uso de las tobilleras; instrumenta un plan de resocialización del hombre agresor, pero prioriza la educación, por eso desarrolló durante cincuenta días el programa "noviazgos libres de violencia" en Secundaria y que llegó a más de 10.000 adolescentes. "Somos hijos de una sociedad que de alguna manera ha marcado líneas de sumisión, control y fuerza desmedida de los hombres hacia las mujeres; por suerte ha habido una evolución y estamos trabajando para erradicarlas", dijo la directora de Secundaria, Celsa Puente.

En el balance del primer año la Fiscalía asegura haber cumplido con las metas. Creó la unidad de género y duplicó las Fiscalías de violencia doméstica en Montevideo. Pero como otros actores de la sociedad, espera que se apruebe el proyecto que está hace unos meses en el Senado.