Una de las bandas fundacionales y más influyentes del rock uruguayo con proyección internacional plasmó su historia en el libro: “La historia de Los Mockers”. Escrito por el tecladista de la banda, Esteban Hirschfeld, y su bajista —fallecido hace algunos meses—, Julio Montero. La banda Los Mockers fue fundada por cinco jóvenes del Liceo Zorrilla en la década del 60 y es catalogada como una de las más influyentes del rock del Río de la Plata. Este año, luego de casi 60 años de sus comienzos, lanzaron su historia en formato papel.
Libro
Es la historia de una banda de muchachos de los años 60’, es bien un retrato de la época. La época predictadura fue una época muy rica en todas las expresiones y manifestaciones artísticas, música, cine, arte, danza y literatura. Una época muy explosiva.
Éramos unos muchachos muy inocentes. Veníamos de escuchar rock en español, grupos mexicanos. Empezamos a escuchar los grupos ingleses que llegaban y nos gustó, nos sentimos cómodos tocando en ese estilo, empezamos a componer y cantar en inglés. Era todo novedoso. Para nosotros sobre todo The Rolling Stones nos influyeron estilísticamente y nos salió tocar en ese estilo.
No fue fácil. Para empezar a conseguir instrumentos era casi imposible. No había mercado de instrumentos. La guitarra y el bajo eran caseros, fabricados por los padres. Mucho ensayo, mucha disciplina, ensayábamos hasta 8 horas por días, con broncas por llegadas tardes, así en un poco de tiempo el grupo empezó a sonar bien.
Jorge Fernández, el guitarrista tocaba antes la guitarra. Julio no tocaba ningún instrumento y logró ser un excelente bajista. Yo aprendí a tocar el piano clásico, llegó un momento que solo sabía leer una partitura, pero no sabía improvisar.
Eso fue la casualidad de estar en el lugar y en el momento. Admirábamos a Los Shackers por cómo tocaban y por sus ‘pintas’.
Al llegar a Argentina con toda la ilusión, en el sueño del pibe, no se pudo importar un piano y quedó el instrumento durante meses hasta que lo rescató la discográfica, por mientras me dediqué a tocar la armónica.
En Montevideo actuábamos en bailes de estudiantes. En el Club Español, en el Banco República. En el Parque Hotel tocamos unas cuántas veces.
Separación de la banda
La banda se disolvió por falta de éxito. No salíamos de la pensión y de pagar deudas del restaurante donde comíamos. Volví a Montevideo y retomé mi carrera de ingeniería. Los demás volvieron a Buenos Aires.
Quiero destacar que el libro es obra de Julio Montero, el bajista de la banda, él nunca quiso que se publicara como un libro, son sus memorias. Siempre lo iba a visitar, fuimos íntimos amigos desde el liceo. Una vez vi su diario, pensé que estaba muy jugoso, solo le di un repaso de lo que vivimos en los 60 y luego completé cuando nos reunimos con la banda luego de 40 años. Escribí el capítulo final humildemente, pero lo jugoso es gracias a Julio.
