Esto implica, por ejemplo, bajas en los tiempos de respuesta y mayores denuncias ante la Justicia.
El gobierno aprobó un paquete de metas de gestión para la Policía en Montevideo y Canelones, con partidas salariales atadas a su cumplimiento. Hay escalas graduales de cumplimiento y el pago se va modificando y puede llegar a cero si no se cumple. La primera exigencia es la elaboración de un diseño y análisis de un plan táctico. La segunda meta es fortalecer el patrullaje en las zonas calientes de comisión de delitos y la tercera, en la mayor presencia policial en centros educativos. Otra meta es el tiempo de respuesta.
Para Montevideo el tiempo ante una llamada al 911 debe ser de ocho minutos como máximo; en Canelones la meta es de doce minutos. Otra meta refiere a la identificación de los puntos de la ciudad donde ocurren más delitos, eso debe hacerse diariamente.
Mensualmente, además, cada seccional debe delimitar un mapa de calor con los lugares donde hay más actividad delictiva. El Ministerio también se propone una mayor cantidad de denuncias ante la Justicia, de delitos como rapiñas, venta de drogas, homicidios y copamientos.
También se incentiva la judicialización de las denuncias por violencia doméstica, controles de espirometría a quienes participan en siniestros de tránsito y planes tácticos operativos.
