Centenario de una visita histórica: se cumplen 100 años de la vez que Einstein estuvo en Uruguay; repasamos cómo fue su agenda

"En el Uruguay encontré una cordialidad auténtica como pocas veces en mi vida. Encontré ahí amor a la tierra propia, sin el menor delirio de grandeza", escribió el científico tras su visita a nuestro país.

Hace 100 años llegaba Albert Einstein a nuestro país. El científico recibió reconocimientos, homenajes y tuvo una charla mano a mano con Carlos Vaz Ferreira. 

Fue a la Facultad de Ingeniería, caminó por 18 de Julio y hasta se sentó en la plaza Artola, hoy plaza de los Treinta y Tres o plaza de los Bomberos. Einstein pasó por Uruguay como cualquier turista, con la diferencia de que no era una persona más, sino un científico que marcó la historia. 

El alemán nacionalizado suizo llegó a Uruguay el 24 de abril de 1925 por invitación de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República para dictar tres charlas sobre “Bases generales de la Teoría de la Relatividad”. 

Según los registros históricos, Einstein arribó al puerto de Montevideo pasadas las 8:00 horas de la mañana en el buque “Vapor de la Carrera” y fue recibido por autoridades universitarias, estudiantes y público en general. De allí se dirigió a 18 de Julio 1515, donde vivía el señor Rossemblat, que lo alojó en su hogar durante su estancia en Montevideo. 

Los siguientes días se dividieron en numerosas actividades, como charlas con aforo de más de 2.000 estudiantes y caminatas por distintos puntos de Montevideo. Se reunió con la colectividad hebrea, visitó escuelas y también una compañía de materiales para construcción de Bella Vista acompañado del presidente del Senado. 

Los reconocimientos no faltaron: un banquete en el Hotel del Prado, otro en el Parque Hotel y en el Parlamento. Allí el científico recibió un homenaje y se reunió con el presidente de la república, José Serrato, y el Consejo Central Universitario realizó una sesión extraordinaria donde le otorgó a Einstein el título de profesor "honoris causa" de la Universidad de la República.

Sin embargo, de los eventos más recordados de esos días fue su encuentro con el filósofo uruguayo Carlos Vaz Ferreira, entre los que había una mutua admiración. 

El diario El País publicó una versión taquigráfica (no oficial) de la charla entre ambos, donde debatieron sobre aquello que puede ser y no ser, sobre los rayos de la luz del Sol, sobre lo que se puede afirmar.

Según relatos de la época, Einstein se fue de Uruguay maravillado, cautivado por la calidez de nuestro país y su gente: zarpó del puerto de Montevideo a las 8:00 horas de la mañana del 1° de mayo de 1925 rumbo a Río de Janeiro.

Así finalizó su paso por nuestro país, no sin antes dedicarnos un espacio en su diario de viaje que decía:  "En el Uruguay encontré una cordialidad auténtica como pocas veces en mi vida. Encontré ahí amor a la tierra propia, sin el menor delirio de grandeza".