El costo de flotar: lejos de tener un descanso, los peces gastan mucha energía con el objetivo de mantenerse a flote en el agua

Un estudio publicado en la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos encontró que los peces con vejiga natatoria —como los dorados— tienen un alto consumo energético para poder mantenerse suspendidos en una posición fija, sin avanzar ni retroceder.

Para los peces, flotar no es tan simple como parece. Esta actividad, lejos de ser un descanso, implica un elevado gasto energético, incluso más que nadar. 

La corriente, los depredadores, la fuerza de gravedad y una incontable lista de factores pueden influir a la hora de querer mantenerse quietos en un punto exacto, por lo que, contrario a lo que se creía hasta ahora, esta actividad está muy lejos de ser un descanso, sino que implica mayor gasto energético. 

Un estudio publicado en la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos encontró que los peces con vejiga natatoria —como los dorados— tienen un alto consumo energético para poder mantenerse suspendidos en una posición fija, sin avanzar ni retroceder.

Este gasto ocurre porque los peces tienen desalineado el centro de masa (donde se concentra su peso) y el centro de flotación (donde actúa la fuerza ascendente del agua): esta separación provoca que el cuerpo tienda a rotar involuntariamente; para evitar esto, deben hacer ajustes constantes con sus aletas, incluso cuando parecen estar quietos.

Estos micro-movimientos causan un gasto metabólico considerable, que varía según la especie y su morfología. 

Por ejemplo, los peces más pequeños, alargados y con aletas más activas, como los peces Cebra o Gato de Cristal, son los que más energía gastan. En cambio, los peces más grandes y robustos, como los Gouramis o los peces Dorados, logran mantenerse estables con menos esfuerzo.

Aunque en todos los casos el consumo de oxígeno se duplica cuando se intenta flotar.

Sin embargo, esta práctica agotadora es clave para actividades como la caza de presas, el cuidado de nidos o la exploración de aunque esto signifique un alto costo energético y una coreografía muy precisa para mantener la estabilidad.