El hidrógeno seduce a la ciencia como una alternativa energética no contaminante

El mundo está empeñado en hacer de la electricidad la única fuente de energía para el futuro, pero en el camino, señala un catedrático de la Universidad de Alcalá, nos olvidamos de la mayor reserva de combustible no contaminante del mundo: el hidrógeno.

El hidrógeno es el elemento químico más abundante del universo porque forma a nueve de cada diez átomos. Donde más abunda es en las estrellas y en los planetas gaseosos gigantes, donde aparece en estado de plasma.

Y acá abajo, en las condiciones normales de presión y temperatura de la Tierra, el hidrógeno se presenta siempre en estado gaseoso. Con este gas, los científicos aseguran que podrían generarse desde pilas hasta circuitos energéticos.

El desafío está en poder obtener ese gas para poder repartirlo en fábricas y hogares, como se hace actualmente, por ejemplo, con el gas natural.

De todas formas, no es un desafío imposible. En Alemania, por ejemplo, ya funciona un tren impulsado con pilas de hidrógeno extraído del agua.

Esto es una clara señal de que, si bien la producción no está del todo madura, el hidrógeno se está posicionando y seduce a la ciencia.

Países como Holanda ya tienen diseñadas políticas públicas para incentivar la producción industrial de hidrógeno, cuyo precio aún no es competitivo, pero analistas aseguran que llegará a serlo cuando las industrias descubran su potencial y extiendan su uso.

Quienes cuestionan la aplicación de este elemento como alternativa energética apuntan a su peligrosidad. En caso de existir una fuga, el hidrógeno se inflamaría en contacto con el oxígeno.

Aún así, este elemento gaseoso pisa fuerte y dará que hablar en el futuro cercano.

 


Las Más Vistas