Más rápido que el sonido

El austríaco Felix Baumgartner se lanzó en caída libre desde 39 kilómetros y superó la velocidad del sonido.

Tras poco más de dos horas de preparativos y de ascenso, el deportista de alto riesgo austríaco se convirtió en el primer ser humano en romper la velocidad del sonido al haberse lanzado desde la estratosfera, a una altura de 39.068 metros en caída libre.

Lo hizo, saltando desde una cápsula impulsada por un globo sobre el suelo de Nuevo México.

Su objetivo era romper la barrera del sonido y lo cumplió. Los cálculos de la misión prevén que lo consiguió en los primeros 40 segundos de caída libre, cuando aceleró en ese espacio de tiempo hasta 1.173 kilómetros por hora.

Baumgartner logró controlar el descenso y evitar caer en barrena, lo que le podría haber llevado a perder la consciencia o sufrir una hemorragia cerebral en caso de girar de forma descontrolada.

La duración de su caída libre fue de cuatro minutos y 19 segundos, por lo que no pudo romper el récord anterior, de cuatro minutos y 36 segundos.

Además, superó también el récord de salto de paracaídas con más altura en caída libre. En 1960, el estadounidense Joe Kittinger saltó desde una distancia de más de 31 kilómetros sobre la superficie terrestre.