Radiografía de la "droga zombi", una sustancia letal que tiene en jaque la salud pública en Estados Unidos

Se trata de un potente sedante y analgésico para animales, conocido popularmente también como "droga zombie", que es considerado por la Casa Blanca como una "amenaza emergente" en ese país.

No todas las drogas son lo mismo. No todas las drogas generan los mismos efectos en el organismo. Y no todas las drogas son tan particularmente nocivas como el “tranq”, la última gran preocupación en Estados Unidos.

Se trata de un potente sedante y analgésico para animales, conocido popularmente también como "droga zombie", que es considerado por la Casa Blanca como una "amenaza emergente" en el país y se obtiene fácilmente por internet a un precio muy por debajo del de otras drogas.

A menudo contiene fentanilo, el opioide sintético 50 veces más potente que la heroína y principal causante de la muerte de 110.000 personas por sobredosis en 2022 en el país. Un récord.

Según datos del Centro de Control para la Prevención de Enfermedades, el número de sobredosis mortales que contenían xilacina pasó de 260 en 2018 a 3.480 en 2021.

Como el fentanilo es un opioide con efectos de corta duración, la hipótesis de los especialistas es que se agrega xilacina para prolongar sus efectos y, además, abaratar los costos de una dosis para los traficantes.

Los efectos secundarios de esta droga  incluyen úlceras en la piel, heridas y necrosis. Además, puede provocar amputaciones y también paros respiratorios.

Pero eso no es todo. La mezcla de ambas drogas es un peligro adicional porque como la xilacina no es un opiáceo y el fentanilo sí, los tratamientos destinados a revertir las sobredosis son muy escasos. Cuando el organismo de alguien que consume un opiáceo empieza a fallar, existe un fármaco, Narcan, cuyo principio activo es la naloxona, que se puede suministrar para revertir los efectos de la droga. Sin embargo, cuando la sobredosis es por la “droga zombi” el antídoto puede no ser efectivo.

Estados Unidos trabaja en el desarrollo de una política pública interna que logre disminuir la circulación y el consumo de una droga que se cree está llegando desde laboratorios clandestinos de México y China.