Superdotación en Uruguay: la lucha constante por ser incluidos en el sistema educativo

Según un estudio elaborado en 2020, el 2,8% de los niños tienen superdotación intelectual. La media internacional es de 2,2%.

Se suele asociar la idea de la superdotación intelectual con la imagen de un genio, pero la realidad para los miles de niños y niñas en Uruguay que son superdotados es muy distinta.

"A veces tenemos esa idea equivocada de que esos niños son los que están motivados en todo, que no tienen ningún problema en la escuela, que no precisan de ayuda, que vienen de clases más privilegiadas. Todas esas ideas equivocadas nos ayudan a que esos chicos estén invisibles en la escuela", dice Susana Pérez, especialista en niños superdotados.

Esa invisibilidad se perpetúa a lo largo de los años producto de un problema sistémico de Uruguay: la falta de formación.

"Ese es uno de los grandes problemas, la falta de formación tanto a nivel de a nivel de docentes como en el área de la salud también, porque el primero que ve ahí a esos niños son los pediatras, muchas veces", apunta Pérez.

Esta falta de capacidad para detectar las diferentes características de una persona así genera que muchas veces los niños superdotados tengan un diagnóstico errado.

"Un niño que por ejemplo está leyendo con 2, 3, 4 o 5 años, que ya entra a la escuela leyendo, se aburre en la escuela. Entonces, ¿qué hace? Busca hacer otras cosas, lo que hace cualquier niño, ¿no? Y ahí lo que hacemos es decir este chico es hiperactivo o se aísla porque no tiene interés en los temas y entonces decimos que es autista", dice la especialista.

Como los niños con superdotación avanzan mucho más rápido que sus compañeros y muchas veces las instituciones no saben acompasar esa velocidad, comienzan los problemas.

"Es un niño que se puede, digamos, tornar más aislado, más introvertido. Y hay muchos casos de niños que se vuelven jóvenes infractores", afirma Pérez.

En este contexto y ante la falta de legislación y de trabajo sistematizado en Uruguay es que el Programa de Educación Inclusiva de la Dirección Nacional de Educación del MEC se propuso empezar a contemplar la superdotación.

"Lo que se promueve ahora, es que los diferentes planteles docentes tengan formación para la detección inicial de las personas con altas habilidades intelectuales y superdotación intelectual, y también tener herramientas para favorecer ese desarrollo y favorecer ese abordaje", señalan desde el MEC.

Si bien el sistema está muy atrasado con esta población, desde el MEC proponen un curso de asesoría en Altas Habilidades y Superdotación Intelectual con 60 cupos habilitados ya asignados.

"No podemos decir 'bueno para el niño con altas habilidades superdotación, esta es la receta, no hay receta'", dice Pérez.

Así, la detección e identificación temprana es fundamental para que la falta de diagnóstico no sea algo que se arrastra toda la vida.

"Si no se identifica, a veces trae problemas en los adultos porque los adultos van buscando. Bueno, pero por qué yo soy así? ¿Por qué soy una pieza cuadrada en un mundo de encajes redondos?", dice Pérez.

"Ellos mismos dicen cómo cambió su vida después de haber sido identificados, porque pudieron entenderse, pudieron darse cuenta que no eran sapo de otro pozo, que no eran bichos raros. Y eso es extremadamente importante para ellos", concluye la especialista.


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