Luego de diez años de obras casi paralizadas, el Espacio Cultural Federico García Lorca en Pocitos se prepara para abrir sus puertas

La apertura parcial será en cuatro meses y la programación teatral podría comenzar en el tercer trimestre del año.

Después de una década de una obra que estuvo paralizada cuando le restaba poco más del 10% para estar terminada, el Espacio Cultural Federico García Lorca, en el corazón de Pocitos, finalmente se prepara para abrir sus puertas.

El terreno donde se construyó el edificio de cuatro pisos, ubicado en Avenida Brasil y Benito Blanco, pertenece originalmente al Correo Uruguayo y a Antel, pero desde 2008 la concesión la tiene la asociación civil El Camarín de los Pocitos. La millonaria obra se hizo con aportes del gobierno de España, pero que se cortaron en 2016, cuando quedaba la última parte del camino.

Pero ese camino empezó a cambiar cuando se unió con otro: el de la asociación civil Barrio de las Artes.

En ese contexto, Daoiz Uriarte, integrante de la asociación civil El Camarín de los Pocitos, explicó a Telemundo: “Con esta asociación presentamos conjuntamente un proyecto a los Fondos de Incentivo Cultural, y eso nos ha permitido tener una luz en el camino porque nos va a permitir ir a buscar fondos de empresas privadas que van a poder descontar gran parte de sus aportes del impuesto a la renta. Y eso nos da, es un poco el inicio de esto”.

A eso se le suman los primeros aportes de particulares, que también están interesados en que el espacio pueda finalmente comenzar a funcionar.

El cronograma por delante prevé una primera apertura, en unos cuatro meses, sobre todo para que vecinos y artistas puedan ver cómo está el lugar e ingresar al lobby. Luego, hacia el tercer trimestre del año, comenzarán las actividades culturales.

Esta primera etapa requiere una inversión cercana a los USD 90.000, una cifra que es similar a la correspondiente a los daños que se generaron durante esta década de abandono, tanto por el ingreso de personas en situación de calle que utilizaron el espacio para vivir como por robos, daños a las instalaciones eléctricas, del aire acondicionado y del ascensor, además de la acumulación de basura.

Uriarte destacó el momento que atraviesa el proyecto y afirmó: “Soplan buenos vientos y además tenemos luz al final del túnel. Esta nueva gestión, la idea es que sea la chispa para desarrollar todo el proyecto”.

Antes de mitad de año, la esperada apertura del García Lorca comenzará a concretarse y buscará ser un nuevo espacio para la cultura en Montevideo.

Uriarte precisó los plazos inmediatos y señaló: “Cuatro meses como para poner esto en condiciones, tener luz, tener inclusive funcionando el ascensor con un poco de suerte y poder desarrollar lo necesario para que acá pueda venir gente”.

Primero se habilitarán unas pocas decenas de butacas, pero en el futuro el espacio prevé recibir espectáculos para 400 personas.

A medida que el Espacio García Lorca vaya habilitando nuevas áreas, la grilla de actividades culturales se irá ampliando. Con una sala que permite espectáculos poco comunes, como teatro aéreo, habrá espacio para todo tipo de artes, además de una cafetería.

Desde el momento en que abra sus puertas, el objetivo será instalar en el barrio Pocitos, pero también en Montevideo y el país, un lugar destinado a las diferentes expresiones culturales de carácter independiente.

Para eso, la asociación civil Barrio de las Artes, co-gestora del espacio junto al colectivo El Camarín de los Pocitos, se propone que el lugar funcione bajo el modelo de “cultura colaborativa”.

En ese sentido, Ana Knobel, integrante de la asociación civil Barrio de las Artes, explicó: “Queremos gestionar este espacio como una plataforma para que el usuario se sienta actor, salga de ese lugar pasivo y encuentre en este espacio un lugar donde interactuar y formar parte”.

La meta trazada es “trabajar sobre lo que existe” y proponer una primera grilla de espectáculos con el edificio “en crudo”.

Sobre ese enfoque, Alfredo Ghierra, de la asociación civil Barrio de las Artes, señaló: “La idea es hacer, con gran optimismo, una apertura hacia el último trimestre del año, siguiendo el ejemplo de lo que pasó con el Sodre, que estuvo años sin terminarse y comenzó a abrir con espectáculos con el edificio crudo, sin terminar, como una forma de llamar la atención de la sociedad de que aquello existía y necesitaba ser terminado”.

El proyecto de trabajar con el edificio “rústico” permitirá, según explican los gestores, realizar intervenciones en muros y pisos que luego no podrán hacerse, además de habilitar espectáculos inmersivos.

Más adelante, la sala y los espacios permitirán recibir obras, charlas, presentaciones de libros, talleres y todo tipo de reuniones culturales, con un diferencial: una sala teatral de gran altura y la posibilidad de replegar los asientos.

Sobre esa característica, Ana Knobel detalló: “Va a tener modularidad, lo que quiere decir que se van a poder hacer espectáculos con butacas, pero también se van a poder replegar para generar un espacio limpio, diáfano, donde se van a poder hacer espectáculos de otra índole, como teatro aéreo”.

La propuesta del García Lorca también contará con un espacio gastronómico, que acompañará las actividades culturales y funcionará de forma independiente.

En ese marco, Nicolás Fumía, de la asociación civil Barrio de las Artes, afirmó: “La gastronomía es parte de la cultura. Estamos en un barrio con una población importante y esperamos que tenga un aporte fundamental tanto en el día a día como en los eventos”.

El telón, entonces, comenzará a abrirse de a poco, pero finalmente se abrirá. Y luego de casi dos décadas, el Espacio Cultural Federico García Lorca volverá a recibir al público.