"El mensaje es que se puede; tiempo hay y de a poco se va consiguiendo": el capitán de Wanderers Bruno Veglio se recibió de contador

“Me facilitaron el transporte, me llevaban para acá y para allá; me lo hicieron un poco más fácil”, subrayó sobre la importancia del apoyo de su familia.

A los 13 años llegó a Wanderers casi por casualidad, sin haber pasado por el baby fútbol. Catorce años más tarde, Bruno Veglio logró lo que pocos futbolistas han conseguido: terminar una carrera universitaria y recibirse de contador.

Su desembarco en Wanderers

“Al principio nunca había pensado así de ser futbolista profesional”, contó. Explicó que, aunque de niño soñaba con jugar, “no era una meta” ni algo que su familia le transmitiera especialmente. “Se fue dando con el correr de los años y hoy en día lo disfruto mucho”, afirmó.

Veglio recordó que llegó al club a los 13 años, tras ser observado por un captador mientras jugaba un partido en el colegio: “Me vio, me invitó… eso fue un sábado y el lunes fui a entrenar”. En aquella práctica convirtió dos goles y le comunicaron que lo querían fichar. “Ahí ya me quedé toda la vida”, resumió.

Su familia pilar fundamental

El apoyo familiar fue decisivo. “Siempre me apoyaron mucho con el tema del estudio”, señaló, recordando que desde la escuela y el liceo le iba bien y disfrutaba de exámenes y parciales. Con el salto a Primera, su entorno mantuvo el respaldo: “Me facilitaron el transporte, me llevaban para acá y para allá; me lo hicieron un poco más fácil”.

Veglio destacó especialmente a su hermano, Martín. “Ha sido un pilar muy importante siempre en mi vida”, dijo, recordando cómo lo acompañaba desde los 13 años. También hizo epsecial hincapié en su novia, Josefina. “Somos amigos desde la escuela… ahora novios y futuros esposos”. Contó que ella, también contadora, lo ayudó mucho en el tramo final de la carrera: “Me va a ayudar también a no perder la práctica y la costumbre”, señaló.

El desafío de compatibilizar estudios y fútbol

El mediocampista reconoció que compatibilizar ambos mundos no fue sencillo. Las concentraciones, los viajes y los horarios irregulares complicaban la asistencia a clases o parciales. “A veces hacía todo el semestre y al final no podía dar el último parcial porque tenía un partido”, relató. Ante esas situaciones optó por dar materias libres o recursar, lo que extendió el proceso, aunque asegura que también “se disfrutó el camino”.

Contó que solo llegó a plantearse una pausa cuando surgieron posibilidades de ir al exterior: “No era abandonar la carrera, era dejarla un poco en pausa”. Incluso admitió que en determinados momentos decidió no emigrar, no solamente por los estudios, sino también por su vínculo con el club: “En Wanderers siempre lo disfruté mucho y siempre me quise quedar”.

El rol clave del Bohemio en su formación

Veglio fue enfático en destacar el apoyo institucional. “A Wanderers le agradezco mucho el perfil de institución”, dijo. Recordó que desde juveniles los psicólogos seguían sus notas y el cumplimiento escolar. En Primera, el club flexibilizó horarios para que pudiera cursar: “Me permitieron salir antes de un entrenamiento o llegar un poquito más tarde”. Nunca tuvo que faltar a un partido, porque para él “la prioridad era el fútbol”.

Mirada al futuro: fútbol y contaduría

Con el título en mano, proyecta unir ambas áreas: “Mi idea es seguir vinculado al fútbol… vincular mis dos profesiones estaría muy bueno”, sostuvo. Y añadió que le gustaría especialmente aportar en Wanderers.

Un mensaje para los jóvenes futbolistas

Veglio envió un mensaje directo a quienes dudan sobre estudiar: “Se puede, tiempo hay”. Admitió que muchas veces la excusa es la falta de horas, pero insistió en que “solo hay que organizarse bien y rodearse de la familia y los amigos que quieren que a uno le vaya bien”. También pidió no desmotivarse por un mal resultado académico: “Meterle, que se puede; capaz no al ritmo de un estudiante que solo tiene esa responsabilidad, pero poco a poco se va consiguiendo”.

Sobre posibles deudas del sistema, señaló que algunas instancias académicas coinciden con partidos, sin posibilidad de cambio, aunque reconoció avances: “El gobierno, la Mutual y la AUF se están metiendo en muchos planes para que la educación sea más accesible para el jugador”.

Riolfo, inspiración y amistad

El volante recordó la influencia de Diego Riolfo, también universitario: “Para mí era un ejemplo”, dijo. Al subir a Primera, Riolfo estaba por recibirse de economista, y para Veglio fue un espejo. “Fue una gran inspiración… un ejemplo a seguir”, aseguró.

 

 

 

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