"Esto es un shock negativo en términos de intercambio para Uruguay", dijo Oddone sobre guerra en Medio Oriente

De todos modos, el ministro señaló que aún es incierto el impacto financiero que pueda generar el conflicto.

El ministro de Economía, Gabriel Oddone, se refirió este jueves al impacto que puede tener la guerra en Medio Oriente sobre la economía uruguaya y señaló que el conflicto implica “un shock negativo” para el país en términos de intercambio.

Oddone realizó estas declaraciones durante un evento ante expertos del mercado de capitales y asesores financieros organizado en Punta del Este por la consultora LATAM ConsultUs, en una conversación con el economista Javier de Haedo.

“Esto es un shock negativo en términos de intercambio para Uruguay, es indudable. Es un aumento del precio del principal componente de importación superior a los precios de exportación”, afirmó el ministro, en referencia al encarecimiento de la energía.

De todos modos, señaló que aún es incierto el impacto financiero que pueda generar el conflicto. “El shock financiero todavía es dudoso”, indicó.

Según explicó, uno de los factores clave será la evolución de la situación en el Golfo Pérsico. “Todo depende de cuánto tiempo va a estar cerrado el estrecho de Ormuz, real o virtualmente, y cuáles son los efectos de más larga duración sobre los mercados energéticos”, sostuvo.

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En ese sentido, Oddone consideró que todavía es temprano para hacer proyecciones firmes sobre el alcance del impacto. “Todavía es prematuro para un ministro de Economía de un pequeño país lejano hacer una evaluación que muchos de ustedes no puedan tener mejor que yo”, señaló ante los asistentes.

Durante la entrevista, el ministro también se refirió a desafíos internos de la economía uruguaya y planteó que el país aún mantiene ineficiencias vinculadas a su histórica tradición inflacionaria.

Según explicó, con una inflación que actualmente se ubica por debajo del 4%, se abre una oportunidad para avanzar en cambios estructurales, especialmente en el sector no transable.

“Está lleno de ejemplos de prácticas que no favorecen la formación de precios transparente, por ejemplo las prácticas de distribuidor exclusivo en varios componentes de importación o los contratos que hace el Estado con particulares indexados a todas las variables que uno se pueda imaginar”, afirmó.

En ese contexto, planteó la necesidad de revisar mecanismos heredados de una economía con alta inflación. “Estamos en un momento en el que vamos a tener que avanzar, para ganar eficiencia y mejorar la competitividad, en desarmar muchos de los mecanismos contractuales e institucionales del pasado que estaban asociados a una economía inflacionaria. Esa es una nueva agenda que tenemos por delante”, sostuvo.

El ministro explicó que ese proceso podría generar dos efectos positivos: “Primero, un efecto de nivel para resolver mejor competencia y más transparencia en la formación de precios que nos permita bajar levemente el nivel de precios”.

“Lo segundo es que la capacidad de que un shock transitorio se perpetúe en el tiempo se reduzca por desindexar”, concluyó.