Presidente de la ARU apuntó contra el Presupuesto, el Pit-Cnt y el Instituto de Colonización en el cierre de la Expo Prado

“Es evidente que el déficit fiscal es un ancla que tenemos colgada del cuello y que nos tiene virtualmente encallados hace ya largo tiempo”, expresó Rafael Ferber.

La Expo Prado 2025 culminó con el tradicional discurso del presidente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), Rafael Ferber, quien se dirigió a las autoridades nacionales, productores y público presente en el predio de la Rural del Prado. La actividad contó con la presencia del presidente de la República, Yamandú Orsi, el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, y otras figuras del ámbito político y empresarial.

Durante su intervención, Ferber abordó distintos temas vinculados al presente del sector agropecuario y su impacto en la economía nacional. “Lo que siembra el agro lo cosecha el país”, afirmó, haciendo énfasis en la necesidad de condiciones que favorezcan el desarrollo del sector.

Entre sus principales reclamos, destacó el costo de los insumos claves para la producción. “El gasoil es absolutamente determinante en la producción. Pedimos que se deje de cargar sobre la producción el subsidio al boleto urbano y suburbano”, expresó. Sobre el precio de la energía eléctrica, señaló que “es tan pesado que muchas veces inviabiliza los negocios y con ello se termina recaudando menos por no estimular nuevos servicios”.

Ferber también cuestionó el actual contexto cambiario y fiscal. “Es evidente que el déficit fiscal es un ancla que tenemos colgada del cuello y que nos tiene virtualmente encallados hace ya largo tiempo”, indicó, y agregó: “Esto solo se revierte gastando menos o facturando más. Si es posible, haciendo las dos cosas”.

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En otro pasaje de su discurso, se refirió a las regulaciones previstas en la ley de Presupuesto vinculadas al uso del Campo Natural, a las que calificó como un riesgo para varios rubros. “Se lo puede presentar de muchas formas, pero las regulaciones propuestas, es evidente que van a ser anti-desarrollo, anti-innovación y por lo tanto anti-crecimiento”, afirmó. En ese sentido, sostuvo que “mantener políticas del siglo pasado impide atraer inversiones y genera incertidumbre entre los productores”.

El presidente de la ARU también abordó el tema laboral. Mencionó los recientes conflictos sindicales en la pesca y el sector lácteo, los cuales afectaron la operativa del agro. “El gobierno no puede avalar determinadas situaciones, porque de lo contrario queda omiso en su función”, advirtió. “El Estado debe garantizar el derecho al trabajo de todos quienes quieran hacerlo”, agregó, subrayando que los paros prolongados no solo afectan a las empresas, sino también a los propios trabajadores.

En ese contexto, también hizo referencia al rol del movimiento sindical. “El Pit-Cnt debe ser responsable en su accionar y no debería darle soporte a determinados sindicatos cuando estos parece que solo se dedican a destruir”, afirmó. Agregó que “da la sensación de que la organización sindical trabaja para su cúpula, y no en defensa de los trabajadores”.

Ferber también cuestionó la propuesta de reducción de la jornada laboral. “No se entiende cómo puede pensarse que estamos en condiciones de trabajar menos y que las empresas paguen lo mismo”, dijo. Propuso en cambio avanzar en medidas que promuevan la flexibilidad. “La flexibilidad laboral y un marco legal que la habilite es clave para sostener la actividad y crear mejores puestos de trabajo, especialmente en micro y pequeñas empresas, que representan el 97% del total en el país”, señaló.

En cuanto a la negociación salarial, Ferber planteó que debe llevarse adelante de forma equilibrada entre empleadores y trabajadores. “El problema es que, imponiéndole al sector privado aumentos artificiales de salarios, provocamos desempleo e informalidad”, afirmó.

Por último, se refirió a la política del Instituto Nacional de Colonización, señalando que requiere una revisión profunda. “Los campos comprados por el Estado y asignados a colonos reciben aportes importantes, alrededor de USD26.000.000 anuales en rentas, y la rentabilidad de estas inversiones es baja”, sostuvo. “Nos debemos una discusión a fondo en esta política, que deje de lado cálculos electoralistas y figuras ideológicas perimidas”, indicó.