Benjamin Netanyahu logró que su partido obtuviera más bancas en las elecciones de Israel y se encamina a su quinto mandato

El miércoles por la mañana, conocidos los resultados provisorios, Netanyahu festejó una "magnífica victoria".

A pesar de las sospechas de corrupción y un férrea competencia de un nuevo partido centrista, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, logró que su partido, el Likud (derecha) obtuviera más bancas, asegurándose permanecer en el poder por otro mandato.

El Likud, y el nuevo partido centrista Azul y Blanco, obtendrían la misma cantidad de bancas en el Parlamento israelí luego de las elecciones legislativas del martes, pero el que sus seguidores llaman ‘King Bibi’ tiene grandes posibilidades de formar las próximas coalición gubernamental.

Estas elecciones parecen ser una prueba del respaldo que tiene Netanyahu, de 69 años, en Israel a pesar de las graves acusaciones en su contra y del impacto que tendría un quinto mandato para el proceso de paz con los palestinos.

El miércoles por la mañana, conocidos los resultados provisorios, Netanyahu festejó una “magnífica victoria”.

“Será un gobierno de derecha, pero seré un primer ministro para todos”, dijo.

En el sistema electoral proporcional de Israel ningún partido obtuvo alguna vez la mayoría de las bancas del Parlamento. Las principales formaciones se lanzan en alianzas para conseguir al menos 61 escaños de los 120 de la cámara.

Durante la campaña, el centrista Benny Gantz al frente de la coalición Azul y Blanco lideraba las encuestas, por lo que Netanyahu se esforzó para obtener el respaldo de todo el arco de la derecha.

El 11 de marzo afirmó que Israel era “el estado del pueblo judío” y no de “todos sus ciudadanos”, lo que levantó fuertes críticas en un país en que un 20% de la población es árabe.

Luego, dos días antes de la elección, en un nuevo intento por captar votos de otros partidos de derecha, Netanyahu se pronunció a favor de la anexión de los territorios ocupados en Cisjordania, una decisión que enterraría la solución de dos Estados al conflicto israelo-palestino.

– Forjar alianzas –

En los últimos días de campaña, Netanyahu estuvo omnipresente, dando entrevistas y publicando constantemente en las redes sociales.

Finalmente, el Likud fue más allá de los pronósticos y logró 35 bancas según las proyecciones, tantas como la coalición de Gantz.

Para Ofer Zalzberg, miembro del grupo International Crisis Group, Netanyahu entendió que la derecha tenía una ventaja natural en Israel y que podía por lo tanto confiar en esa base de electores.

La derecha debería sumar unas 65 bancas, contra 55 para el centro y la izquierda, lo que corresponde más o menos a la composición del Parlamento saliente.

“Volvió a demostrar su dominio en el juego de las alianzas entre las diferentes tribus políticas de Israel, en esto no tiene parangón”, estimó Zalzberg.

Dore Gold, un ex asesor de Netanyahu, estimó por su parte que el secreto de su éxito es que “entiende el ADN del elector israelí”.

Con el apoyo sin precedentes del presidente estadounidense Donald Trump, los logros diplomáticos en Africa así como en los países árabes del Golfo, Netanyahu mejoró, según Dore Gold, la imagen de Israel en el mundo sin tener que ceder mucho a cambio.

“El pueblo israelí vio que no se trataba de un regreso hacia atrás sino de un salto hacia adelante. Ello allanó el camino para una extraordinaria victoria en las elecciones”, agregó Gold.

– Casos de corrupción –

Pero en los próximos meses tiene dos temas mayores.

El fiscal general anunció en febrero su intención de procesarlo por corrupción, fraude y abuso de confianza en tres casos de donaciones de magnates, así como reformas legislativas a cambio de cobertura mediática favorable.

El fiscal fijó al 10 de julio la fecha límite para una última audiencia de la última oportunidad antes de decidir si lo procesa.

Netanyahu clama su inocencia y denuncia una “cacería de brujas”.

Esta victoria podría incluso reforzarlo según los analistas ya que incluso se habla de adoptar una ley que impida que un dirigente sea procesado durante su mandato.

El segundo tema es el futuro del conflicto israelo-palestino.

El esperado plan de paz de Trump tiene que ser anunciado en las próximas semanas.

El primer ministro Benjamin Netanyahu afirmó haber dicho recientemente a Trump que Israel rechazaría, en el marco de un futuro plan de paz con los palestinos, sacar “siquiera a una persona” de las colonias en Cisjordania ocupada.

Más de 400.000 israelíes viven en colonias en Cisjordania ocupada, mientras que 200.000 viven en Jerusalén Este, sector palestino ocupado y anexado por Israel.

(AFP)


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