Tras las amenazas del presidente Donald Trump de atacar infraestructuras civiles, el viceministro de Relaciones Exteriores iraní, Kazem Gharibabadim, denunció posibles "crímenes de guerra".
Bombardeos de Estados Unidos e Israel mataron el lunes al jefe de inteligencia de los Guardianes de la Revolución de Irán, afirmó este cuerpo militar.
"El general Majid Jademi, el poderoso y formado dirigente de la Organización de Inteligencia del Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica, murió como mártir en el ataque terrorista criminal del enemigo estadounidense-sionista (...) hoy al amanecer", afirmaron los Guardianes de la Revolución en su canal de Telegram.
Nuevos ataques de ambos lados
Irán lanzó el lunes nuevos ataques contra Israel y los países del Golfo y advirtió de represalias "devastadoras" si el presidente estadounidense, Donald Trump, cumple su amenaza de destruir infraestructuras civiles.
Donald Trump ve “buena posibilidad” de acuerdo con Irán y extiende el plazo por el estrecho de Ormuz
Más de un mes después del inicio de la guerra de Oriente Medio, que ha causado miles de muertos y ha sacudido la economía mundial, Teherán volvió a lanzar misiles y drones contra Israel, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos.
En Israel, los bomberos indicaron el lunes haber hallado a dos personas muertas bajo los escombros de un edificio alcanzado por un misil iraní la víspera en Haifa, en el norte del país. Otras dos personas están desaparecidas.
El Ejército israelí, por su parte, dijo haber llevado a cabo una nueva serie de ataques contra Teherán.
En la capital iraní, una instalación de gas resultó dañada por un ataque, lo que privó de suministro a una parte de la ciudad, según la televisión estatal Irib. La universidad adyacente también sufrió daños.
Según los medios iraníes, también se produjeron varios ataques en barrios residenciales de Teherán, donde ocho hospitales tuvieron que ser evacuados.
Y en Qom, en el centro del país, cinco personas murieron en un ataque contra un barrio residencial, indicó la agencia Tasnim.
Tras las amenazas del presidente Donald Trump de atacar infraestructuras civiles, el viceministro de Relaciones Exteriores iraní, Kazem Gharibabadim, denunció posibles "crímenes de guerra".
Por su parte, el mando militar iraní advirtió en un comunicado que "si los ataques contra objetivos civiles continúan, las próximas fases de nuestras operaciones ofensivas y de represalia serán mucho más devastadoras y extensas".
El conflicto, desencadenado el 28 de febrero por un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán, no muestra signos de desescalada, con ataques a diario y amenazas constantes de ambas partes.
"Abran el jodido estrecho, locos bastardos, o vivirán en el infierno. ¡YA LO VERÁN!", escribió el domingo Trump en su plataforma Truth Social, fijando para el miércoles a las 00H00 GMT un nuevo ultimátum para que reabra el estrecho de Ormuz.
Este vía es crucial para el transporte de hidrocarburos y su cierre, desde que empezó la guerra, ha disparado el precio del petróleo y desestabiliza la economía mundial.
Sin embargo, la fuerza naval de los Guardianes de la Revolución afirmó el lunes que está preparando un "nuevo orden" en el Golfo y que las condiciones en el estrecho de Ormuz "nunca volverán a su anterior estatus, sobre todo para Estados Unidos e Israel".
AFP

