Según las primeras evaluaciones, el menor presentaba golpes internos, especialmente en la cabeza.
La Justicia investiga la muerte de un niño de 4 años ocurrida el pasado fin de semana en Comodoro Rivadavia (Chubut, Argentina), luego de que el menor ingresara en estado crítico al hospital regional de esa ciudad. En las últimas horas, la causa sumó los resultados preliminares de la autopsia, que podrían marcar un giro en la investigación.
El estudio determinó la presencia de lesiones internas que habrían sido determinantes en el desenlace fatal. “Se confirmó que los estudios realizados en el cuerpo del niño arrojaron un resultado que cambiaría por completo el hilo de la investigación”, indicaron fuentes citadas por el portal local El Patagónico. Según las primeras evaluaciones, el menor presentaba golpes internos, especialmente en la cabeza.
La víctima fue identificada como Ángel López. También se tomaron muestras patológicas que buscan establecer con precisión la causa de muerte.
En paralelo, la Brigada de Investigaciones llevó adelante una inspección ocular en la vivienda donde vivían la madre del niño y su pareja, en la extensión del barrio Máximo Abásolo, quienes son señalados como los principales responsables en el marco de la causa.
De acuerdo a la información disponible, el procedimiento se realizó sin la presencia de los ocupantes del domicilio. El niño había sido trasladado a ese hogar en noviembre de 2025 por disposición de la Justicia de Familia, tras una intervención de la Defensoría de Menores.
El caso generó una fuerte conmoción social y derivó en la convocatoria a una movilización para exigir justicia. Mientras tanto, la investigación continúa abierta y los peritos trabajan sobre distintas hipótesis para esclarecer lo sucedido.
En ese contexto, se sumaron duras críticas por parte del padre del niño, Luis López, tras el sepelio realizado en el cementerio de la ciudad. “Mi hijo pidió, él quiso hacerse escuchar y nadie le dio bola”, afirmó ante la prensa en referencia al supuesto deseo de su hijo de vivir con él.
Visiblemente afectado, también apuntó contra el accionar judicial en los meses previos. “La justicia no me escuchó. Yo les pedí por mi hijo en vida y me lo entregaron muerto”, sostuvo, acompañado por familiares y allegados.
El hombre cuestionó además a funcionarios de la Defensoría y al juez de la causa. “Ustedes están dejando que a mi hijo le va a pasar algo con esa mujer. Y dicho y hecho”, aseguró, en referencia a advertencias que —según relató— había realizado previamente.
En la misma línea, insistió en que el niño no tenía problemas de salud. “Mi hijo no era un chico enfermo, estaba sano. Lo suyo no fue muerte natural, a él lo mataron”, expresó.
También denunció que intentó aportar pruebas durante el proceso judicial. “Nadie me dio bola. Yo pedí con mi hijo en vida y ahora me entregaron muerto a mi hijo”, reiteró.

