El primer ministro etíope, Abiy Ahmed, fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz

El Comité Nobel noruego reconoció al primer ministro etíope, Abiy Ahmed como artífice de la asombrosa reconciliación entre su país y Eritrea.

“Como primer ministro, Abiy Ahmed ha buscado promover la reconciliación, la solidaridad y la justicia social”, dijo la presidente de Comité Nobel noruego, Berit Reiss-Andersen.

Según el comité, el premio también es “un reconocimiento a todos los actores que trabajan por la paz y la reconciliación en Etiopía y en las regiones del este y noreste africanos”. Significará un impulso para el dirigente, que se enfrenta a una creciente ola de violencia entre diferentes grupos en su país.

“Sin duda, algunas personas pensarán que el premio de este año se otorga demasiado pronto. El Comité Nobel noruego cree que es ahora que los esfuerzos de Abiy Ahmed merecen reconocimiento y necesitan estímulo”, agregó Reiss-Andersen.

Tras conocer la noticia, Abiy Ahmed se mostró honrado y feliz, y agregó que es un premio “otorgado a África y a Etiopía”, que espera que inspire esfuerzos de paz en su continente.

Abiy Ahmed se convirtió en primer ministro de Etiopía en abril de 2018, cuando el país salió de 25 años de autoritarismo.

Como miembro del grupo étnico mayoritario, es el primer oromo en ocupar el poder.

Durante su primer año y medio de mandato, este hijo de una familia muy pobre comenzó profundos cambios en el segundo país más poblado de África.

Una de sus prioridades fue intentar poner fin a un conflicto con la vecina Eritrea.

“Con respecto al conflicto con Eritrea, que ha durado años, queremos ponerle fin. Por el bien común de nuestras dos naciones, no solo para nuestro beneficio sino para ambas naciones que tienen lazos de sangre. Estamos listos para resolver nuestras diferencias a través de la discusión. Invitamos al gobierno de Eritrea a mostrar los mismos sentimientos”, dijo Abiy Ahmed.

En julio de 2018, se firmó un acuerdo de paz y se reabrió la frontera entre los países. Ahmed también ordenó la liberación de miles de presos políticos. Pero el optimismo dio paso a la frustración, con un nuevo cierre de la frontera y el miedo de la gente a la violencia entre grupos étnicos rivales.

“Asegurar la paz en Etiopía es el deber central del gobierno. Una de las formas de lograrlo es lidiar con posibles zonas de conflicto y asegurar una paz duradera. Los conflictos actuales en Etiopía deben resolverse, pero no tenemos miedo de que comprometan las reformas que están en marcha. Las reformas han sido dirigidas por el pueblo y de hecho están dirigidas por el pueblo, por lo que no se detendrán”, agregó Abiy Ahmed.

Abiy Ahmed estará ansioso por avanzar más en sus agendas nacional y extranjera antes de las elecciones programadas para mayo de 2020.


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