"Es un campo de concentración": el testimonio de un francés que estuvo detenido en Venezuela

Su caso, que generó preocupación internacional, había motivado incluso la intervención de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

A dos meses de haber recuperado la libertad, el ciudadano francés Camilo Pierré Castro contó las condiciones de su detención en Venezuela, donde permaneció casi seis meses privado de libertad tras ser arrestado de forma arbitraria en un paso fronterizo. Su caso, que generó preocupación internacional, había motivado incluso la intervención de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Castro, profesor de yoga, fue detenido en junio de 2025 en el puesto fronterizo de Paraguachón (Colombia), cuando se dirigía a realizar trámites migratorios. “Me detuvieron de forma totalmente arbitraria, como les pasó a cientos y miles de venezolanos y extranjeros”, afirmó en una entrevista concedida a la cadena internacional NTN24.

Durante parte de su cautiverio permaneció desaparecido y luego fue trasladado al centro de reclusión El Rodeo I, donde denunció condiciones de aislamiento extremo. Calificó al lugar de "campo de concentración".

“No es una prisión donde uno tenga derechos, acceso a abogado o a su familia. Somos totalmente aislados durante meses”, sostuvo.

El ciudadano francés se definió como “un preso político, un preso de Estado” y aseguró que su detención respondió a una práctica sistemática. “Es un negocio. Me detuvieron porque soy francés y porque esta dictadura comprobó que podía sacar provecho económico y político”, denunció.

En ese contexto, el 2 de octubre de 2025, la CIDH adoptó la Resolución 70/2025, otorgando medidas cautelares a su favor al considerar que se encontraba en una situación de gravedad y urgencia, con riesgo de daño irreparable a su vida e integridad personal. El organismo señaló que se desconocía su paradero, que no había podido ejercer su defensa legal ni acceder a asistencia consular, y que el Estado venezolano no había brindado información sobre su situación.

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La Comisión solicitó al Estado venezolano que informara si Castro se encontraba bajo custodia, las razones de su detención, si había sido presentado ante un tribunal competente y que garantizara su comunicación con familiares, abogados y autoridades consulares. Según la CIDH, la falta de respuestas oficiales aumentaba el riesgo sobre sus derechos fundamentales.

Castro también cuestionó el funcionamiento del sistema judicial venezolano. “Son farsas de procesos judiciales. Juzgan a decenas de personas de madrugada, con las mismas acusaciones y las mismas pruebas copiadas y pegadas”, afirmó.

La liberación del ciudadano francés se concretó en noviembre de 2025 y fue anunciada por el presidente de Francia, Emmanuel Macron. A su llegada al aeropuerto de Orly, en París, fue recibido por familiares y por el canciller francés Jean-Noël Barrot. Sin embargo, explicó que necesitó tiempo antes de hablar públicamente. “Es una experiencia traumática. Quise tomar el tiempo de entender lo que había pasado”, expresó.

El exdetenido subrayó que las consecuencias del cautiverio no recaen solo en quienes lo padecen directamente. “El trauma no solamente es para el secuestrado, pero también para toda la familia. Y lo que denuncio simplemente son las condiciones de ese lugar, que sí es un campo de concentración”, afirmó.

Pese a haber recuperado la libertad, Castro remarcó que su caso no es aislado. “Aunque yo esté libre, mientras haya presos políticos en Venezuela, sigo sintiéndome secuestrado”, sostuvo, al tiempo que reclamó mayor atención de la comunidad internacional.

“No pido venganza”, aseguró. “Pido justicia y que Venezuela pueda liberarse de este sistema de miedo e injusticia”, concluyó.