Luego de que la firma se pospusiera a fines de diciembre, Francia, uno de los países que más dudaba en suscribir el acuerdo Mercosur-Unión Europea, finalmente decidió que no se adherirá."Francia ha decidido votar en contra de la firma del acuerdo entre la Unión Europea y los países del Mercosur", posteó en X el presidente […]
Luego de que la firma se pospusiera a fines de diciembre, Francia, uno de los países que más dudaba en suscribir el acuerdo Mercosur-Unión Europea, finalmente decidió que no se adherirá.
"Francia ha decidido votar en contra de la firma del acuerdo entre la Unión Europea y los países del Mercosur", posteó en X el presidente Emmanuel Macron.
"Francia apoya el comercio internacional, pero el acuerdo UE-Mercosur es obsoleto, negociado durante demasiado tiempo en términos obsoletos (el mandato de 1999). Si bien la diversificación comercial es necesaria, los beneficios económicos del acuerdo UE-Mercosur serán limitados para el crecimiento francés y europeo (+0,05 % del PIB de la UE para 2040, según la Comisión). No justifica la exposición de sectores agrícolas sensibles, esenciales para nuestra soberanía alimentaria", continuó Macron.
Los agricultores habían realizado protestas en contra del acuerdo. "Desde el anuncio del final de las negociaciones en diciembre de 2024, he abogado incansablemente por un acuerdo más justo para proteger a nuestros agricultores. Sobre esta base, hemos logrado avances concretos, que la Comisión Europea debe reconocer. Habíamos presentado tres demandas, que han avanzado en la dirección correcta: 1. Obtuvimos una cláusula de salvaguardia específica, un "freno de emergencia" para las importaciones agrícolas de los países del Mercosur en caso de inestabilidad del mercado en Europa. Esta cláusula puede activarse si los precios y volúmenes de los productos agrícolas importados fluctúan tan solo un 5 %, a petición de un solo Estado miembro o de representantes de los sectores agrícolas. Esta fue una demanda clave de los sindicatos agrícolas. Las medidas de salvaguardia, incluidas las suspensiones de importaciones, pueden imponerse con gran rapidez".
"Obtuvimos medidas recíprocas sobre las condiciones de producción (medidas espejo). Nuestros productores se adhieren a los estándares más ambiciosos del mundo en materia de salud, medio ambiente y bienestar animal. Los productos importados deben estar sujetos a las mismas condiciones en cuanto a pesticidas, piensos y uso de antibióticos, para no competir deslealmente con nuestros agricultores. La Comisión ha anunciado la implementación de esta reciprocidad para varias de las sustancias pesticidas que acabamos de prohibir en nuestro territorio nacional. Este esfuerzo debe continuar para todos los pesticidas y piensos. Estos avances responden a una demanda histórica de nuestros agricultores", agregó.
"No hay seguridad alimentaria sin controles: hemos obtenido controles sanitarios reforzados en Europa y auditorías veterinarias y fitosanitarias en terceros países , para garantizar que los productores, especialmente en Mercosur, cumplan con nuestras normas. La creación de un grupo de trabajo en la Comisión Europea sobre la eficacia de estos controles anticipa la fuerza europea de control sanitario que Francia lleva tiempo solicitando. Varios de estos avances aún deben concretarse; Francia se asegurará de que así sea", continuó.
"También hemos obtenido importantes compromisos de la Comisión Europea, confirmados en la reunión sobre agricultura del 7 de enero en Bruselas: Primero. En cuanto al importe de los pagos directos de la PAC en el próximo presupuesto plurianual de la Unión Europea , se dispondrá de 45 000 millones de euros adicionales a partir de 2028, además de los casi 294. 000 millones de euros destinados al apoyo directo a la renta agrícola. Con esta cantidad, Francia dispondrá de los medios para garantizar el mantenimiento de la dotación de ayuda actual en su plan agrícola nacional hasta 2034. Además, no habrá ningún aumento de precio de los fertilizantes vinculado al impuesto fronterizo sobre el carbono", siguió.
"A pesar de estos innegables avances, cabe señalar que existe un rechazo político unánime al acuerdo, como lo demuestran claramente los recientes debates en la Asamblea Nacional y el Senado. En este contexto, Francia votará en contra de la firma del acuerdo. La firma del acuerdo no es el final de la historia. Seguiré luchando por la aplicación plena y concreta de los compromisos obtenidos de la Comisión Europea y por proteger a nuestros agricultores. A nivel europeo, la prioridad hoy sigue siendo acelerar nuestra agenda de protección, competitividad e inversión", concluyó.
Negociado desde hace más de 25 años, este acuerdo permitiría a la UE exportar más automóviles, maquinaria, vinos y licores a Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. A cambio, facilitaría la entrada en Europa de carne, azúcar, arroz, miel y soja sudamericanos, algo que inquieta a los sectores implicados.
El acuerdo se iba a dar en diciembre pero a raíz de las protestas de los agricultores fue postergado. Estaba previsto que se firmara en enero.

