Huawei contraataca con una demanda a Estados Unidos

El gigante mundial de los teléfonos inteligentes lleva así la batalla ante los tribunales, después de haber lanzado una campaña mediática destinada a combatir las acusaciones de Washington.

El grupo chino Huawei, al que Estados Unidos acusa de potencial espionaje, contraatacó este jueves al anunciar una demanda contra Washington por haber prohibido a su administración adquirir equipos de telecomunicaciones de la compañía.

El gigante mundial de los teléfonos inteligentes lleva así la batalla ante los tribunales, después de haber lanzado una campaña mediática destinada a combatir las acusaciones de Washington, que afirma que en los equipos de la empresa para la futura red 5G podría estar infiltrado Pekín.

Huawei indicó que la demanda se presentó en Plano, en el estado de Texas (sur) y apunta a la prohibición de que la administración estadounidense compre equipos y servicios del grupo chino o trabaje con empresas terceras que sean clientes suyas.

“El Congreso de Estados Unidos nunca pudo proporcionar la más mínima prueba para respaldar sus restricciones a los productos Huawei. Nos vemos obligados a tomar esta acción legal como último recurso”, indicó en un comunicado Guo Ping, uno de los presidentes rotatorios de la empresa.

“Si se retira esta ley, como debe ser, Huawei podrá aportar a Estados Unidos tecnologías más avanzadas y ayudarlo a construir las mejores redes 5G”, la quinta generación de tecnología móvil, destacó Guo.

El presidente de turno precisó que el grupo chino reclamará daños e intereses debido a las restricciones “inconstitucionales” en su contra.

– “Mancillar la empresa” –

“El gobierno estadounidense no escatima en esfuerzos para mancillar la empresa”, denunció Guo durante una conferencia de prensa organizada en la sede de Huaweien Shenzen, en el sur de China.

Guo Ping también acusó a Estados Unidos de haber pirateado los servidores de la empresa y de haber robado correos electrónicos y códigos fuente.

Según Washington, el Partido Comunista en el poder en China podría utilizar potencialmente los equipos de Huawei para espiar a otros países o perturbar comunicaciones cruciales.

Estados Unidos prohibió a la empresa participar en el despliegue de la red 5G (en la que la compañía es líder) en suelo norteamericano y anima a sus aliados occidentales a tomar medidas similares.

Huawei lanzó en las últimas semanas una intensa campaña de comunicación para defender su reputación. El otrora muy discreto fundador de Huawei, Ren Zhengfei, de 74 años, ha salido a la palestra en las últimas semanas, brindando varias entrevistas.

La operación de seducción fue aún más lejos el miércoles, cuando la empresa organizó una visita a sus instalaciones de producción e investigación y desarrollo en el sur de China.

En su ofensiva contra Huawei, Washington también prevé juzgar a su directora financiera, Meng Wanzhou, por violación de las sanciones contra Irán. Meng, detenida en diciembre en Canadá y actualmente en libertad vigilada, es hija del fundador del grupo.

– “Backdoors” –

Meng deberá comparecer el 8 de mayo en Vancouver, donde fue detenida en diciembre durante una escala entre dos vuelos.

Entre tanto, dos canadienses fueron arrestados en China, sospechosos de haber puesto en peligro la seguridad nacional. Occidente lo considera en gran medida una medida de represalia.

Huawei es el líder mundial de equipos de telecomunicaciones, pero su control del mercado genera una creciente preocupación en Estados Unidos, que quiere mantenerse a la cabeza del sector tecnológico.

También dice estar preocupado por el hecho de que Pekín emplee las “backdoors”, las puertas de entrada en los equipos que permiten potencialmente espiar las comunicaciones.

Esta preocupación tiene su origen en el pasado del fundador de Huawei, un exingeniero del ejército, y en una ley que obliga a los grupos cuya sede social está en China a proporcionar una ayuda técnica a los servicios de inteligencia.

Sobre este último punto, el responsable jurídico de la empresa reconoció el miércoles que el grupo responderá a las solicitudes del gobierno chino pero sólo para casos de terrorismo o por actividades criminales.

“Pero si la solicitud fuera más allá de lo que estipula la ley, la rechazaremos”, indicó Song Liuping. Según Liuping la instalación de “backdoors” sería un “suicidio” comercial si se conociese.

(AFP)


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