Los niños desnutridos, la cara más desgarradora de la crisis venezolana

Médicos y organizaciones no gubernamentales trabajan por ayudar a niños desnutridos en Venezuela.

Yemilay lucha para vestir a su hija, que sufre desnutrición. Con dos meses de vida, Rosmilay debería pesar unos 5 kilos pero apenas alcanza la mitad, pesa 200 gramos menos que al nacer. Su piel adherida al hueso dificulta el tratamiento intravenoso en el hospital pediátrico Los Samanes, en Maracay, a unos 100 km de Caracas.

“Yo soy la que tengo que dar golpes por ahí buscando por lo menos arroz picado en la casa, a veces arroz pelado, me da pena decirlo, o con caraotas, que la gente a veces me ayuda, me dan algo y yo le hago algo al niño”, apuntó Yemilay Olivar, madre de Rosmilay, que sufre desnutrición:

Los niños hambrientos son el rostro más desgarrador de la crisis venezolana, en medio de la severa escasez de alimentos y una desbordada inflación. Una lata de leche para recién nacidos cuesta el equivalente a 21 dólares, casi cuatro salarios mínimos. Un estudio de la organización católica Cáritas, de noviembre de 2018, estableció que un 57% de 4.103 menores de 5 años evaluados tenía algún tipo de desnutrición y 7,3% desnutrición severa. El gobierno no publica indicadores de salud desde 2017.

“El 78 por ciento de la población infantil venezolana está en riesgo a algún tipo de desnutrición. ¿Cómo llegamos a esto? Por el quiebre de las industrias nacionales, con expropiaciones, falta de divisas, y al no producir, no tenemos productos en los anaqueles y lo que se tiene que importar prácticamente es imposible cubrirlo con el sueldo básico de una familia venezolana”, dijo Huníades Urbina, presidente de la Sociedad Venezolana de Pediatría:

La fundación Kapüy convirtió esta casa antigua de Maracay, donde funcionaba un casino, en una escuela donde se sirven alimentos a unos 20 niños.


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