Nahuel Gallo, de 33 años, estuvo detenido en la temida prisión Rodeo I, en la periferia de Caracas, desde diciembre de 2024 hasta el último fin de semana, cuando fue liberado tras una gestión de la que participó la AFA.
El gendarme argentino liberado tras 448 días preso en Venezuela denunció este miércoles en Buenos Aires que estuvo encerrado en una prisión "de tortura psicológica" y que seguirá sintiéndose "encerrado" mientras no liberen al resto de los extranjeros presos en el país caribeño.
Nahuel Gallo, de 33 años, estuvo detenido en la temida prisión Rodeo I, en la periferia de Caracas, desde diciembre de 2024 hasta el último fin de semana, cuando fue liberado tras una gestión de la que participó la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
"El Rodeo I no es un lugar muy bueno, es un lugar de bastante tortura psicológica no muy grata para contar", dijo ante periodistas en la sede de la Gendarmería en Buenos Aires.
Vistiendo un uniforme con su nombre que le quedaba grande tras más de un año en cautiverio, pidió la liberación de otros 24 extranjeros prisioneros de ese centro.
"No teníamos visitas, no teníamos llamadas", dijo antes de quebrarse en llanto. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, le tomó la mano. "No quiero contar las atrocidades que hicieron, no puedo", prosiguió.
Luego rogó a las ONG que "no bajen los brazos": "Esto no terminó. Yo sigo encerrado. Hasta que no liberen a esos 24 extranjeros no voy a ser libre".
El presidente de la AFA, Claudio "Chiqui" Tapia, escribió este domingo que la liberación fue posible por el trabajo conjunto entre la Federación Venezolana de Fútbol y Conmebol.
El hecho se produjo en medio de un conflicto entre el gobierno y la entidad que rige el fútbol en Argentina.
Gallo, que llegó al país en la mañana del lunes, fue citado a declarar como testigo en una causa por delitos de lesa humanidad contra el presidente depuesto de Venezuela Nicolás Maduro, que se sigue en la justicia argentina bajo el principio de jurisdicción universal.
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, impulsó un proceso de liberaciones de presos políticos y una amnistía general después de la captura de Nicolás Maduro en una incursión militar estadounidense.
Desde el inicio de las excarcelaciones el 8 de enero han quedado en libertad más de 540 personas, pero cerca de 560 -entre ellos decenas de extranjeros- siguen en prisión por motivos políticos, según cifras de la oenegé Foro Penal.
AFP

