Fue el líder de una organización criminal dedicada a la fabricación y distribución de millones de pastillas falsificadas, principalmente camufladas como diazepam (Valium), con un valor estimado en el mercado ilegal de hasta 288 millones de libras.
Un hombre de 80 años que había ganado 2,4 millones de libras (unos USD 3 millones) en la lotería nacional del Reino Unido fue condenado a más de 16 años de prisión tras comprobarse que encabezó una de las mayores operaciones de producción de drogas falsificadas descubiertas en el país, según informó The Guardian.
Se trata de John Eric Spiby, residente en una zona rural cercana a Wigan, quien, según determinó un jurado del Tribunal de la Corona de Bolton, fue el líder de una organización criminal dedicada a la fabricación y distribución de millones de pastillas falsificadas, principalmente camufladas como diazepam (Valium), con un valor estimado en el mercado ilegal de hasta 288 millones de libras (unos USD 360 millones).
Durante el juicio, Spiby negó tener conocimiento de la conspiración. Sin embargo, fue declarado culpable de conspiración para producir y suministrar drogas de clase C, además de posesión de armas de fuego, municiones y perversión del curso de la justicia. La sentencia impuesta fue de 16 años y seis meses de prisión.
Según expuso la fiscal Emma Clarke, Spiby no solo facilitó su vivienda como centro de operaciones, sino que también “ayudó a adaptar el local y a comprar maquinaria por miles de libras para fabricar los medicamentos”. La producción se realizaba a gran escala en lo que fue descrito como una casa “tranquila y aparentemente rural”.
Al momento de dictar sentencia, el juez Clarke KC fue contundente: “A pesar de haber ganado la lotería, usted continuó viviendo una vida delictiva más allá de lo que normalmente habrían sido sus años de jubilación”, dijo.
Spiby había obtenido el premio millonario en 2010, pero, lejos de retirarse, continuó involucrado en actividades criminales que inundaron la región con pastillas falsificadas. En mensajes intercambiados dentro de la organización, incluso llegó a jactarse de su poder económico: “Elon [Musk] y Jeff [Bezos] deberían cuidarse las espaldas”, escribió en un chat grupal, según se reveló en el tribunal.
La banda estaba integrada por otros tres hombres, entre ellos su hijo John Colin Spiby, además de Lee Drury, de 45 años, y Callum Dorian, de 35. Todos fueron condenados a penas de prisión. Drury recibió nueve años y nueve meses, Spiby hijo nueve años, mientras que Dorian había sido sentenciado en 2024 a 12 años de cárcel.
La defensa de Spiby padre sostuvo que Dorian era el verdadero organizador de la operación. Su abogado, Adam Kent KC, afirmó que Dorian se refería a su cliente como “el tipo cuyo garfio usamos es millonario”, aunque remarcó que los revólveres hallados en la vivienda eran antiguos y databan de la Primera Guerra Mundial.
No obstante, el juez subrayó reiteradamente la magnitud del caso y aseguró haber llegado a la conclusión de que se trató de “la mayor producción de drogas de esta naturaleza que la policía haya descubierto jamás”.

