La ONG Iran Human Rights advirtió que la cifra real de víctimas podría ser mucho más alta.
La represión del movimiento de protesta en Irán se cobró la vida de al menos 648 personas, informó el lunes una ONG, mientras las autoridades intentan recuperar el control de las calles organizando marchas oficialistas en todo el país.
Entre los fallecidos se encuentran Amir Mohammad Koohkan, entrenador y árbitro de fútbol sala de 26 años, y Rubina Aminian, estudiante de 23 años.
Según consignó la BBC, Koohkan murió el pasado 3 de enero durante las protestas en la ciudad de Neyriz. Un amigo relató a la BBC que la familia está de luto y "furiosa porque fue asesinado por el régimen".
Cinco días después, el 8 de enero, la joven Aminian recibió un disparo en la cabeza a quemarropa durante una protesta en Teherán, según grupos de derechos humanos. "Luchó por lo que sabía que era correcto", declaró su tío a la CNN.
Según testigos, la estudiante recibió el disparo por la espalda. La familia se vio obligada a enterrar su cuerpo en la carretera entre Kermanshah y la Kamyaran.
Las protestas comenzaron hace dos semanas. Al principio eran en contra del aumento del costo de vida, pero con el paso de los días se han convertido en un movimiento contra el régimen teocrático que ha gobernado Irán desde la revolución de 1979.
Organizaciones de derechos humanos han alertado sobre la letal represión de las protestas, advirtiendo que el corte de internet impuesto por las autoridades desde el 8 de enero busca ocultar la magnitud del derramamiento de sangre.
La ONG Iran Human Rights, con sede en Noruega, indicó el lunes que pudo verificar 648 muertes, entre ellas la de nueve menores, y miles de heridos, desde que estalló el movimiento el 28 de diciembre.
Sin embargo, advirtió que la cifra real de víctimas podría ser mucho más alta: "según algunas estimaciones, más de 6.000", así como 10.000 detenidos.
A pesar del bloqueo de Internet, imágenes filtradas desde Teherán y otras ciudades de Irán muestran grandes manifestaciones en las últimas noches.
Una "advertencia" a EEUU
Frente a las grandes concentraciones de los últimos días, las autoridades convocaron contramanifestaciones este lunes en apoyo a la República Islámica. Miles de personas se congregaron en la céntrica Plaza Enghelab ("Revolución") enarbolando la bandera nacional.
Su movilización es una "advertencia" para Estados Unidos, declaró el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, según la televisión estatal iraní.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha amenazado repetidamente con intervenir militarmente si Teherán mata a los manifestantes antigubernamentales.
En un discurso a la multitud, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, afirmó que el país libra una "guerra contra terroristas", como parte de un conflicto "en cuatro frentes".
Qalibaf mencionó las guerras económica y psicológica, una "guerra militar" con Estados Unidos y "hoy, una guerra contra terroristas", en referencia a las protestas.
Manifestaciones similares de apoyo al gobierno se registraron también en otras ciudades del país, de acuerdo con imágenes divulgadas por la TV estatal iraní.
Con información de AFP

