En todo el proceso previo, durante y el post-operatorio participó un centenar de profesionales de la salud.
Una mujer de 60 años que fue duramente afectada por una bacteria recibió un trasplante de cara a raíz de una donante que obtuvo la eutanasia. La compleja cirugía se hizo en un hospital de Barcelona (España).
El Hospital Vall d’Hebron fue escenario de una cirugía que se ha realizado solo unas decenas de veces en el mundo: un trasplante de cara. Es la tercera que se hizo en este centro de salud, de las poco más de 50 que se han hecho a nivel mundial. En este caso, el trasplante fue para Carme, una mujer cuyo rostro quedó gravemente desfigurado a raíz de una infección bacteriana.
Este caso tiene además como particularidad que el trasplante fue posible por una mujer que murió luego de haber accedido a la eutanasia y que donó su rostro.
En todo el proceso previo, durante y el post-operatorio participó un centenar de profesionales de la salud. Para poder llevarla adelante, el donante y la persona que reciben deben compartir sexo, grupo sanguíneo y tener medidas antropomórficas similares.

