A los 89 años, murió el expresidente José Mujica

En abril de 2024, Mujica anunció que se sometería a un tratamiento de radioterapia por un tumor en el esófago.

Este martes, a los 89 años, murió el expresidente José Mujica. La noticia de su deceso fue anunciada por el presidente Yamandú Orsi, quien lo comunicó a través de un mensaje en su cuenta de X.

En abril del año pasado había sido diagnosticado con cáncer de esófago, motivo por el que se sometió a un tratamiento de radioterapia. En enero de este año anunció que tenía metástasis en el hígado y que ya no se haría tratamientos. 

"No me cabe ni un tratamiento bioquímico ni la cirugía porque mi cuerpo no lo aguanta. Que me me pichicateen y cuando me toque morir, me muero. Así de simple como te lo digo. Estoy condenado. Hasta acá llegue”, dijo en una entrevista con el semanario Búsqueda a principios de enero. "Soy un viejo en el final. Lo único que quiero ahora es despedirme. Lo que pido es que me dejen tranquilo, que no me pidan más entrevistas ni nada, ya terminó mi ciclo. Me estoy muriendo, y el guerrero tiene derecho a su descanso”, agregó.

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“El Viejo”, como le decían en su sector, el Movimiento de Participación Popular (MPP), murió a los 89 años. Llegó a la Presidencia de la República en 2010, pero sus inicios políticos datan de mucho antes y lo llevaron por diversos ámbitos.

Integró el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN) en los años sesenta, y estuvo trece años preso. Su comienzo en la actividad política fue en el Partido Nacional, junto al senador Enrique Erro, pero después de la dictadura continuó en el Movimiento de Participación Popular (MPP), el grupo político que fundó junto a otros compañeros suyos del MLN y grupos de izquierda, para luego incorporarse al Frente Amplio (FA).

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“Mientras tanto, mientras pueda, yo voy a seguir militando con mis compañeros, fiel a mi manera de pensar”, repetía en los últimos años.

Su particular estilo, sus discursos, conectaron con la gente. Su peripecia de guerrillero a legislador -fue diputado y senador-, de ministro a presidente, lo llevaron a las primeras planas en distintos continentes.

Vecino de Rincón del Cerro, vivió durante su Presidencia en su casa, junto a su esposa, la exvicepresidenta Lucía Topolansky; manejaba un Volkswagen “escarabajo”. Usaba traje sin corbata, y hacía culto de la austeridad.

Llegó a la Torre Ejecutiva después de competir en las elecciones de 2009 con Danilo Astori como candidato a vicepresidente, frente a la fórmula nacionalista de Luis Alberto Lacalle y Jorge Larrañaga. Durante su Presidencia (2010-2015) impulsó el “Plan Juntos” para la construcción de viviendas, y fue aprobada la ley que regula el mercado del cannabis; inició también proyectos que no culminaron bien, como la regasificadora en Puntas de Sayago.

Su vida fue documentada, y llevada al cine. “Vivir es tener una causa para luchar”, les repetía a los suyos en actos políticos. “La política no es una profesión; la política es una pasión”, solía decir.