Abogado criticó a director de Conexión Ganadera: "A nadie le importa si tiene un problema moral, importa la gente que puso sus ahorros"

Juan Pablo Decía, que representa a 57 clientes de la compañía, realizó una contrapropuesta a la iniciativa del contador de la empresa.

El abogado de 57 inversores de Conexión Ganadera Juan Pablo Decia cuestionó este miércoles que el director de la empresa Pablo Carrasco dijera que tiene un "problema moral y no económico" con la crisis que vive la empresa.

“Yo no tengo un problema económico, sino moral, por haber estado perjudicando a los inversores, y eso es lo único que me desvela, de manera que, como les decía, dejaré el pellejo y lo mejor de mí para que eso sea corregido”, dijo Carrasco durante un mensaje virtual por streaming con los clientes afectados.

Tal como se informó días atrás, la empresa tiene una deuda de US$ 250 millones a raíz de un activo de US$150 millones y un pasivo de US$ 400 millones.

Pablo Carrasco, socio de Conexión Ganadera, asumió “responsabilidad total” ante inversores y prometió “dejar el pellejo” para responderles

"Se toma de buena manera que el director dé la cara, pero acá se necesitan respuestas. Dijo que tiene un problema moral, no económico. A nadie le importa cómo lo vivencia Carrasco, acá lo que importa es cómo lo vivencia la gente que puso sus ahorros de toda la vida, que hizo gran esfuerzo en juntar dinero para asegurarse un retiro, dejarle un bien a sus hijos. Hay historias muy fuertes como para poner el centro en cómo lo vivencia Carrasco", dijo Decia en entrevista con Telemundo.

El abogado consideró que "lo importante es empezar a trabajar rápidamente".

En este sentido, consideró "trabajable" y "perfectible" la propuesta que realizó el contador de la empresa, Ricardo Giovio, durante la misma reunión virtual en la que habló Carrasco, para devolver el 100% de lo invertido a los clientes en un plazo de entre seis y ocho años.

Según detalló Decia, esta propuesta implicaría que los US$ 150 millones que tiene la empresa como activo -que se dividen en US$ 100 millones de ganado y US$ 50 de deudas a cobrar de frigoríficos y terrenos- se depositen en un fondo de administración. Esto implicaría "una solidaridad colectiva" de los inversores que cuentan con ganado y "deberían renunciar a la titularidad y volcar sus activos al fondo", detalló.

El abogado -que reconoció que aún no dialogó en profundidad sobre el tema con sus clientes- planteó una "alternativa": "Que los socios de la empresa aporten su patrimonio personal, lo que está a su nombre, la sucesión de Basso -Gustavo, fallecido socio de la empresa- y llegar a un mínimo de US$ 250 millones" en el fondo.