En una carta dirigida al Ministerio de Defensa, el astillero español pide que Uruguay retire lo que está construido en Vigo.
Cardama señaló que el Estado uruguayo tuvo un proceder "abusivo", "malintencionado" y que su actuar mostró una "improvisación prepotente".
Francisco Cardama, el director del astillero español, envió una carta a la ministra de Defensa, Sandra Lazo, en la que rechaza la decisión del gobierno de rescindir el contrato para la compra de dos patrulleras oceánicas.
"Lo único que ratifica su comunicación es un modo de proceder abusivo y malintencionado del Estado uruguayo que ratifica que nunca les interesó escuchar razones de tipo alguno, estando en cambio comprometidos desde el inicio únicamente con concluir a como diera lugar que debía rescindirse el contrato", indicó en la carta.
El astillero español se defiende diciendo que la rescisión solo estuvo basada en cuestionamientos a la garantía presentada por la empresa, y señala que el Estado manipuló y ocultó información.
Considera que el actuar del Ministerio de Defensa fue una "incongruencia" y una "improvisación prepotente", que buscó concluir el contrato "a como diera lugar".
Cardama también criticó que hubo un proceso administrativo "irregular" y enumeró una serie de episodios sobre los que expresa que el ministerio "no ha podido decir nada".
Además, el astillero español pidió que el gobierno retire lo construido en Vigo, que pertenece al Estado uruguayo.
"Lo construido es algo a medida para el Estado uruguayo y no representa ninguna utilidad para Cardama. Actualmente lo construido ocupa buena parte de las instalaciones de Cardama, generando gastos e inconvenientes que se traducirán en más daños que ser indemnizados", subrayó.

