Como indicador del impacto positivo de los operativos en los barrios, el ministro destacó que entre el 1.º y el 12 de noviembre “no hubo homicidios cometidos a raíz de conflictos de bandas criminales en Montevideo”, un dato que calificó como “muy fuerte” y que, según él, refleja que las medidas “están dando resultados”
El ministro del Interior, Carlos Negro, aseguró este lunes que la investigación por el ataque a tiros contra la sede del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) avanza con firmeza y que el gobierno ya tiene identificadas las líneas centrales del caso. “Estamos encima de una investigación que está siendo exhaustiva, que va a ir hasta las últimas consecuencias”, afirmó.
Negro sostuvo que el ministerio está “muy encaminado hacia la responsabilidad de los autores, tanto intelectuales como materiales del hecho”, y añadió que las autoridades tienen “muy claros también los motivos” que originaron el atentado.
El ministro vinculó el ataque con los recientes operativos en los barrios y con la pérdida de poder de las bandas criminales dentro de los establecimientos penitenciarios. “Cuando se encarcela a líderes de bandas criminales, esto tiene un efecto reflejo dentro de la cárcel”, explicó. Según dijo, no solo se detiene a estas personas, sino que “se los neutraliza dentro de la cárcel, donde el INR tiene el completo dominio de lo que está sucediendo”.
Negro afirmó que este fortalecimiento del control institucional provoca resistencia. “Tener el control, el dominio del establecimiento carcelario es una situación incómoda para las personas privadas de libertad. Eso se siente”, expresó. Y añadió que ese malestar se manifiesta, por ejemplo, “con disparos en el medio de la noche” o con “este tipo de acciones contra quienes tienen el dominio de las cárceles”.
Como indicador del impacto positivo de los operativos en los barrios, el ministro destacó que entre el 1º y el 12 de noviembre “no hubo homicidios cometidos a raíz de conflictos de bandas criminales en Montevideo”, un dato que calificó como “muy fuerte” y que, según él, refleja que las medidas “están dando resultados”.
Consultado sobre la posibilidad de que el atentado haya sido ordenado desde dentro del sistema penitenciario, Negro reconoció que existen distintas formas de comunicar órdenes. “Los teléfonos celulares no son la única forma de fuga de información dentro de los establecimientos”, dijo. “Hay otras formas de dar órdenes o directivas desde la cárcel hacia afuera”. En ese sentido, aseguró que el ministerio está “trabajando en perfeccionar todos los mecanismos de control para que eso no vuelva a ocurrir”.
