Consumo de bebidas energizantes en adolescentes preocupa a especialistas, que advierten por daño que pueden generar

“Una lata tiene la dosis máxima de azúcar recomendada para todo el día”, manifestó la doctora Fani Alzugaray.

El aumento del consumo de bebidas energizantes por parte de los adolescentes, y en especial la mezcla con el alcohol, preocupa a los especialistas. Lo advirtió la Junta Nacional de Drogas y lo reafirma la Sociedad Uruguaya de Pediatría. El consumo en adolescentes de 13 a 17 años, que era del 55% en 2014, seis años después subió dos puntos porcentuales.

“Una lata tiene la dosis máxima de azúcar recomendada para todo el día”, dijo a Telemundo la integrante de la Sociedad Uruguaya de Pediatría Fani Alzugaray y remarcó que esa es "la preocupación".

"El estimulante lo que hace es enmascarar los efectos del alcohol. La ingesta es riesgosa porque se genera una intoxicación alcohólica más el efecto tóxico del energizante”, expresó.

Alzugaray sostuvo que los adolescentes tienen organismos que por su edad están en desarrollo. “Su sistema nervioso central no está totalmente desarrollado. Un consumo de esta intensidad de cafeína y alcohol siempre va a ser lesivo, y a menor de edad más lesivo porque el organismo está más inmaduro", afirmó.

Respecto a los efectos que puede traer, la doctora dijo que son variados. En el sistema cardiovascular aumenta el ritmo cardíaco, la presión arterial, puede generar dolores en el pecho, palpitaciones y arritmias.

Por su parte, a nivel neurológico da irritabilidad, trastornos del sueño, euforia y “en consumo excesivo” puede dar temblores. A nivel gástrico el consumo de energizantes por parte de los adolescentes puede provocar náuseas, diarrea y dolores.


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