Un 11% piensa que es mejor que los dejen quedarse a vivir en la calle si lo prefieren.
El problema de la gente en situación de calle es difícil de solucionar, en Uruguay y en el mundo. Los números y las percepciones coinciden en mostrar un aumento de la población afectada, tanto en Montevideo como en el interior del país. Se trata de un fenómeno no solo complejo en sus causas sino también en sus consecuencias. Genera situaciones que no solo afectan a los sin techo sino a quienes residen o circulan en las zonas en las que se establecen. El deterioro de la convivencia ciudadana se siente a nivel general, la ciudad, pero es más palpable en algunos barrios e incluso cuadras dentro de los barrios.
Una medida que se está tomando, a veces sólo en invierno, a veces en otras épocas del año, es llevar a las personas en situación de calle a un centro del Mides o a un centro de salud, incluso contra su voluntad si se evalúa que su salud lo requiere.
¿Qué opina la población? 74% aprueba que se lleve a personas en situación de calle a un centro del Mides, incluso contra su voluntad, mientras que un 11% piensa que es mejor que los dejen quedarse a vivir en la calle si lo prefieren, según la última encuesta de Cifra. El apoyo a la internación compulsiva es 15 puntos porcentuales mayor en Montevideo que en el interior.
Se podría pensar que, en un tema vinculado a la pobreza y la exclusión, las actitudes variarían según preferencia partidaria. No es así: ocho de cada diez votantes de la oposición, pero también siete de cada diez votantes del partido de gobierno están a favor de la internación compulsiva de la gente en situación de calle.
En el único grupo en el que se registra una minoría de peso (un quinto) a favor de dejar que la gente en situación de calle siga en la calle si lo prefiere es entre los más jóvenes. Sin embargo, incluso entre los jóvenes, la gran mayoría (dos tercios) apoya la internación compulsiva.
Los expertos probablemente señalen que la internación compulsiva no soluciona el problema de fondo que lleva a una parte creciente de la población a vivir en la calle. Se trata de fenómenos multicausales asociados a la salud mental, el consumo de sustancias, la pobreza, la salida de cárceles sin contención ni acompañamiento. El ciudadano de a pie comprende o intuye esta complejidad, pero cada vez con más convicción espera que las autoridades aborden el problema y al menos eviten que impacte en los vecinos de los barrios que ya sufren el aumento de la inseguridad. Frente a una creciente preocupación por robos y rapiñas, la presencia de personas viviendo en la vereda colabora con el desorden, la suciedad y la inseguridad. Los datos de esta encuesta indican que la gran mayoría de los uruguayos siente que el problema es grande, y que así no puede seguir. “Sacarlos de la calle” aparece como la solución más inmediata, aunque no sea la ideal ni la definitiva para los implicados.
Esta nota presenta los resultados de una encuesta nacional telefónica (a teléfonos fijos y celulares) de Cifra en todo el país: 801 entrevistados entre los días 18 al 28 de febrero de 2026.



