La familia del joven de 34 años busca dar con algún testigo del hecho para dar con el asesino y que así pueda haber justicia.
Ese 4 de abril Damián Estévez llegó a su casa, donde lo esperaba su hija de 8 años. Había trabajado 12 en la misma cadena de supermercados que lo vio crecer, en la que empezó como reponedor, a los 18 años. Con 34 había llegado a ser jefe.
En su cuerpo había sabido soportar los golpes que tiene la vida, incluso, aquellos que llegan de sopetón, sin esperarlos, como la pérdida de una de sus hermanas. Pero también había tenido la fortuna de que sus ojos se iluminaran 8 años atrás con solo una palabra: "papá".
Ese martes, la palabra "papá" vino acompañado de un pedido cotidiano; su hija tenia ganas de comer jamón. No lo pensó, agarró su celular, salió de su casa y se dirigió al supermercado. Sin embargo, lo que no sabía Damián es que esta acción tan mundana lo llevaría a no volver nunca más a su casa.
Una cuadra y media después le quisieron robar y él se resistió. Su asesino le clavó un destornillador en el maxilar que le llegó hasta el tronco cerebral; cayó al piso en coma. Cinco días después falleció; este miércoles será cremado.
Su familia, que este martes se reunió con el fiscal del caso, Carlos Negro, busca dar con el asesino para que haya justicia. "No se fue uno más, se fue un padre de familia, un trabajador, un hermano, un compañero de trabajo excelente y muy joven", dice su hermana Mónica Estévez.
Mónica está acompañada de sus dos hermanos, los tres se abrazan. No pueden evitar las lágrimas. Dolor, bronca y unión, así describen eso que sienten, que es tan difícil de explicar en palabras. "Creo que unidos estamos fuertes y vamos a salir adelante. Y yo creo que va a haber justicia", reafirma.
Si bien la investigación "está avanzando" con información obtenida de las cámaras de videovigilancia del Ministerio del Interior, hasta el momento no se ha podido dar con testigos del hecho, lamenta. Así "sería mucho más fácil encontrar al asesino de nuestro hermano", recalca. "Es un ser humano menos, es una familia destruida", recuerda.
