Gobierno de Lacalle Pou negoció para expropiar los padrones de la Estación Central por US$ 2 millones

El Banco Hipotecario tiene prórroga hasta julio para tratar este acuerdo que fue avanzado por el Ministerio de Transporte y Obras Públicas.

El gobierno de Luis Lacalle Pou avanzó en un acuerdo con la sociedad anónima Glenby, una empresa de Fernando Barboni que tenía la concesión de la estación de la Administración de Ferrocarriles del Estado (AFE). Esta firma en 2013 le inició un juicio millonario al Estado por la abandonada Estación Central por USS 1.000 millones.

Según informó El Observador, el Frente Amplio retomará las conversaciones sobre esa base con el fin de desbloquear cualquier avance en el futuro. La nueva administración está confiada en cerrar un acuerdo con mejores condiciones.

En el acuerdo logrado el año pasado, el Ministerio de Transporte y Obras Públicas se comprometía a pagarle a la sociedad anónima Glenby unos US$ 2 millones para expropiar los padrones. El tema depende de la ministra Lucía Etcheverry y del presidente del Banco Hipotecario del Uruguay (BHU), Gabriel Frugoni.

El BHU es el propietario de la sociedad Saduf, que fue creada durante el segundo gobierno de Julio María Sanguinetti para apuntalar desarrollos urbanísticos en ese barrio.

El destino del predio de la estación y la playa de maniobras iba a ser el Plan Fénix. Un proyecto de centro cultural y comercial rodeado de edificios y parques para revitalizar la zona. Glenby Sociedad Anónima fue el único interesado en concretar el proyecto.

El BHU le vendió los padrones en 2001 por US$ 5 millones y así obtuvo la concesión por 30 años. Pero hubo demoras y el adjudicatario reclamó los terrenos y el edificio. Comenzaron los juicios, el Estado entregó el espacio, pero Glenby no se hizo cargo del predio.

Desde que no salen más trenes desde allí, hubo varios intentos para recuperar la Estación Central.

El edificio construido por el ingeniero Luis Andreoli abrió sus puertas en 1897. El primer tren salió de la Estación Central General Artigas en julio de ese año. El último llegó el 28 de febrero de 2003, a las 21:25 horas. Viajó a la Aguada desde Progreso. Luego de llegar el último vagón, el edificio cerró definitivamente.