El ministro de Ambiente dijo que "no generará impactos ambientales inadmisibles".
El Ministerio de Ambiente habilitó la construcción de la planta potabilizadora de agua en Arazatí (San José). El titular de la cartera, Robert Bouvier, aseguró en conferencia de prensa este lunes que este proyecto "no generará impactos ambientales inadmisibles".
"El informe técnico que da sustento a la decisión adoptada y la resolución ministerial que materializa la autorización ambiental previa otorgada, ya están disponibles en el Observatorio Ambiental del Ministerio con acceso pleno a toda la ciudadanía", señaló Bouvier.
El jerarca subrayó que este "ha sido un proceso clave" principalmente "por la transparencia". A su vez, recalcó "la solvencia técnica y el compromiso que asegura un desarrollo que respeta el entorno y garantiza la sostenibilidad" de los recursos para el futuro.
Consultado sobre si se tuvieron en cuenta las dudas que se han expresado por parte del gobierno electo sobre el proyecto, Bouvier respondió: "Las conversaciones que tuvo el gobierno electo con presidente de la República (Luis Lacalle Pou) no tengo conocimiento de cuáles fueron y conectará en el ámbito de la transición las etapas siguientes. Esta es una etapa que termina hoy con la actualización ambiental", subrayó.
Por su parte, el director de la División Emprendimientos de Alta Complejidad de la cartera, Eugenio Lorenzo, detalló que en este proceso desarrollaron "tres diálogos locales", uno en la zona misma de Arazatí, otro en Santiago Vázquez y el tercero en Ciudad del Plata.
"En esas tres instancias lo que hicimos fue tomar contacto temprano con la ciudadanía a fin de tratar de relevar las percepciones que ellos tenían respecto al proyecto, las principales preocupaciones de forma tal de que eso pudiera ser abordado durante el propio desarrollo del estudio de impacto ambiental", expresó Lorenzo.
"El estudio de impacto ambiental tomó en consideración esos aspectos e incluso, como resaltaba el ministro, como corolario de algunos de esos intercambios, surgió la necesidad de instrumentar e implementar modificaciones al proyecto de forma tal de minimizar los efectos ambientales que tenían alguna de esas componentes sobre el entorno", agregó.
Según el jerarca, esas instancias de contacto con la ciudadanía se desarrollaron "aún tempranamente en el proceso, mucho antes de la audiencia pública y la puesta de manifiestos que son perceptivas según el Reglamento de Autorizaciones Ambientales". "Entiendo que enriquecieron ciertamente el proceso de evaluación", añadió.

