Radío subrayó que el convenio “excluye el manejo de armas” y que “el énfasis está puesto sobre todo en la educación y en la capacitación laboral”.
En los próximos días, el Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa) y el Ministerio de Defensa firmarán un convenio que permitirá a jóvenes infractores participar en un programa de formación junto al Ejército Nacional. La iniciativa comenzará con una experiencia piloto para 20 jóvenes y está previsto que inicie en marzo de 2026.
El director del Inisa Daniel Radío explicó que el proyecto tendrá “básicamente tres pilares”: “Uno vinculado a la educación de estos muchachos, otro a la capacitación laboral y eventualmente un tercero que podría ser la incorporación o reclutamiento, pero que no es el fin de esto”.
Radío aclaró que, en caso de que alguno de los participantes decida luego integrarse al Ejército, “esta suerte de curso generaría un mérito adicional si después tienen vocación de integrarse al Ejército”.
Según detalló, las conversaciones entre ambas instituciones están “muy avanzadas”. “La semana pasada recibimos en la Colonia Berro la visita de dos oficiales del Ejército con los que estuvimos, junto con los directores de los centros de los hogares, ajustando detalles sobre el funcionamiento. La perspectiva es muy alentadora”, afirmó.
El plan prevé dos etapas. “Una primera que va hasta mediados de año, en la cual los efectivos del Ejército concurrirían al predio de la Colonia Berro y allí trabajarían con los muchachos”, explicó. Luego, se evalúa una segunda fase en la que los jóvenes podrían trasladarse a instalaciones militares, aunque aún deben resolverse “los detalles y aquellas cuestiones jurídicas”.
➡️ El Inisa prepara un plan piloto para que jóvenes infractores hagan cursos de capacitación en oficios en las Fuerzas Armadas.
"Esto excluye el manejo de armas, e incluye la capacitación laboral", dijo el director Radío. pic.twitter.com/DURmpBuma8
— Telemundo (@TelemundoUY) January 16, 2026
Radío subrayó que el convenio “excluye el manejo de armas” y que “el énfasis está puesto sobre todo en la educación y en la capacitación laboral”.
En cuanto al perfil de los participantes, señaló que uno de los requisitos será que sean mayores de edad. “Cerca de un 35%, un poquito más, de los muchachos que están hoy en Inisa son mayores de 18 años”, indicó, aunque aclaró que ese criterio podría flexibilizarse si cumplen la mayoría de edad durante el primer semestre del plan piloto.
También se tendrá en cuenta el tipo de delito que cometieron y que motivó su internación en una dependencia del Inisa. “En lo posible evitar los delitos de sangre”, dijo. Sin embargo, remarcó que el aspecto central será la motivación de los jóvenes. “El primer componente y más importante es que los jóvenes estén motivados para esto. En general, lo que uno percibe es que generan entusiasmo cuando hay oportunidades”.
Finalmente, el jerarca destacó que la participación será voluntaria. “Solamente participarán aquellos que quieran hacerlo”, aseguró, y agregó que deberán comprometerse a completar el proceso. “La idea es que participen durante ocho horas diarias en este proyecto con el Ejército, todos los días. Estamos muy contentos”, cerró.

