La ceremonia de asunción del 1º de marzo tendrá una particularidad: más de mil caballos y jinetes escoltarán a Lacalle Pou

La marcha, que surgió de la iniciativa de gente de distintos puntos del país, terminó cambiando el protocolo del acto.

La escolta de los blandengues a caballo es insignia de la asunción presidencial. Una veintena de caballos siguen de cerca a lo largo de la historia a cada presidente que asume funciones.

Pero este primero de marzo la consigna será otra. Más de mil jinetes procedentes de todos los departamentos del país encolumnarán la recorrida de el presidente Luis Lacalle Pou y la vicepresidenta Beatriz Argimón, desde el palacio Legislativo hasta la Plaza Independencia.

“Esto es del pueblo. La voz del campo marcó su impronta y desde distintos puntos del país se empezaron a generar opiniones de marcha, de venir a Montevideo a respaldar al presidente. Se gestó esto a través de las redes. Se lo planteamos al presidente y le encantó la idea, le empezamos a dar forma con todo el equipo de protocolo”, explicó Eduardo Etchevarne, coordinador de la marcha.

Uno de los integrantes de esa marcha que vendrá desde Canelones asegura tenía la idea desde hace tiempo. “La idea mía es algo que viene de las elecciones pasadas. Se habían formado grupos y si ganaban los blancos íbamos a ir a Montevideo a caballo. Después no se dio porque no pudimos ganar la elección”, explicó Joaquín Mignone, participante de la marcha. Él guarda una foto que le sacaron en 2016 con Luis Lacalle Pou. Se están dando un apretón de manos, Lacalle Pou está arriba de una camioneta y él arriba de un caballo. “Antes de las internas me hice una promesa de que si Luis ganaba las elecciones, iba a tratar de recrear este apretón de manos en el momento en que él salía del Palacio Legislativo y se diría rumbo a la Plaza Independencia”, contó Mignone.

El primer jinete que parte desde Rivera ya arranco su rumbo a Montevideo y en estos días se irán sumando columnas desde distintos puntos del país que ingresarán a la capital el sábado 29 de febrero.

La noche previa a la asunción caballos y paisanos se quedarán en la Rural del Prado, donde se esperan fogones, asado y guitarreadas. En la mañana del 1º de marzo ensillan y sobre el mediodía emprenden rumbo al Palacio Legislativo, donde sobre las dos de la tarde se formarán rodeándolo en forma de herradura.

El desfile será con pabellones patrios y de cada departamento, pero no con banderas partidarias. Y se espera que caballos y jinetes tengan su indumentaria tradicional, aunque por algunos días peligró el facón como pieza del desfile.

“Estaba en discusión si se iban a dejar llevar cuchillos o no. Al final, por suerte, se puede porque es parte de la indumentaria del gaucho. Por suerte se resolvió que sí”, dijo Joaquín Mignone.

“Estuvo en duda porque hay que considerar que las delegaciones de otros países ponen exigencias, a protocolo le piden seguridad. El cuchillo es uno de los temas. Por suerte, casi todos los que vienen están arraigados con el tradicionalismo y conocen, y saben que no es problema. No hubo inconveniente en eso”

Entre los jinetes hay hombres, mujeres y también niños, para lo que se generó un marco de contención que incluye ambulancias y baños a lo largo del recorrido.

También un equipo especial de limpieza de la Intendencia que seguirá a los caballos.

Desde diciembre se viene adaptando el protocolo para que el 1º de marzo la marcha sea una realidad.


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