El director de Política Comercial del Ministerio de Economía explicó que el tratado tendrá efectos positivos inmediatos en varios rubros del agro, aunque planteará desafíos para parte de la industria manufacturera
El acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea tendrá impactos diferenciados en la economía uruguaya, con beneficios inmediatos para algunos sectores productivos y mayores desafíos para otros, señaló a Telemundo el director de Política Comercial del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Juan Labraga.
Según explicó el jerarca, las ganancias más rápidas se verán en actividades vinculadas al agro y a la exportación de materias primas. “La ganancia más inmediata, claramente, es para el sector cárnico, al que se le va a eliminar el arancel que tiene dentro de la cuota Hilton, que actualmente está vendiendo a Europa”, afirmó. También mencionó beneficios para otros rubros exportadores, como la lana y la pesca, que hoy pagan aranceles para ingresar al mercado europeo.
No obstante, Labraga subrayó que estos beneficios iniciales no son necesariamente los más relevantes si se analiza el acuerdo desde una perspectiva de largo plazo. En ese sentido, destacó el potencial que puede tener el tratado para atraer inversiones y mejorar las condiciones estructurales de crecimiento de la economía uruguaya.
En cuanto a los sectores que podrían verse más exigidos por la apertura comercial, el director del MEF advirtió que parte de la industria manufacturera enfrentará una competencia mayor. “Toda la producción agropecuaria primaria es un claro ganador del acuerdo, y después toda la manufactura no asociada a recursos naturales que vende a la región se va a ver desafiada porque va a enfrentar mayor competencia, en este caso la competencia europea”, señaló.
Entre los rubros más expuestos mencionó a los productos químicos, farmacéuticos y la industria automotriz, que deberán adaptarse a un escenario de mayor apertura y competencia internacional.
Labraga concluyó que el acuerdo implica oportunidades importantes para el país, pero también exige políticas de acompañamiento para los sectores que deberán reconvertirse o mejorar su competitividad frente al nuevo contexto comercial.

