El expresidente del Banco Central no puede salir del país ya que el juez del caso vio falta de pruebas para procesarlo.
La situación de Humberto Capote generó la mayor diferencia entre el juez y el fiscal en el caso del Cambio Nelson.
El fiscal Rodrigo Morosoli escribió en su pedido de procesamiento que Capote conocía “el corazón del negocio”. Afirmó que además de su dilatada experiencia como contador público fue presidente del Banco Central durante cinco años.
Era asesor de confianza de Wilson Sanabria y prestó funciones para Cambio Nelson desde el 2010.
Declaraciones de otros implicados lo ubican participando activamente de reuniones relativas al funcionamiento del cambio y sus controles, además del rol de consejero.
Además Nelson Calvette, gerente de Cambio Nelson, declaró que Capote llevaba las actas de la sociedad. “Fue presidente del Banco Central, esa era la seguridad que teníamos ahí”, declaró Calvette.
Francisco Sanabria declaró que nunca hubiera aceptado la responsabilidad de seguir adelante con la empresa si Calvette y Capote no estaban ahí.
Los demás testimonios fueron en la misma dirección por lo cual, en opinión del fiscal, merced a los oficios de Capote el cambio pudo continuar con su actividad irregular sin ser controlado por el Banco Central.
Por eso pidió el procesamiento por un delito continuado de apropiación indebida en calidad de coautor. El juez Marcelo Souto entendió que todavía no estaba en condiciones de decidir sobre este punto y espera más pericias.
“Yo no dije que no, dije que quiero algo antes de expedirme sobre lo que el fiscal me pide”, declaró el juez Souto.
El juez dejó a Capote libre pero emplazado, con cierre de fronteras y retención de su pasaporte.
