Miguel, el policía que recibió un balazo y quedó parapléjico ahora necesita una silla de ruedas especial para correr profesionalmente – Teledoce.com

Miguel, el policía que recibió un balazo y quedó parapléjico ahora necesita una silla de ruedas especial para correr profesionalmente

Trabajaba en una estación de servicio por las noches y recibió tres balazos, uno de ellos afectó la médula y lo dejó sin movilidad en las piernas.

Hace dos años un policía que estaba trabajando por las noches como pistero en una estación de servicio recibió tres disparos en un intento de rapiña. Las heridas le provocaron una lesión en su méducla y desde ese entonces no puede caminar.

Volvió a trabajar en la misma estación y ahora tiene un sueño: correr profesionalmente. Pero para eso necesita una silla especial.

Miguel Pérez entrena dos veces a la semana en la Pista de Atletismo durante dos horas. No es un lugar ajeno para él porque siempre le gustó correr.

“A mí siempre me encantó. Corría en esta pista cuando podía hacerlo con mis piernas, en el año 2011 y 2012. Corría por las mías, me encantaba salir a correr diez o veinte kilómetros”, contó.

Miguel asegura que su vida cambió cuando en el 2016 mientras trabajaba en la estación de servicio fue víctima de un intento de homicidio y rapiña. “Me dieron tres tiros por la espalda. Uno de ellos impactó en la médula y me ocasionó esta condición”, relató a Telemundo.

El proceso de recuperación fue difícil, estuvo siete meses internado y asegura que gracias al apoyo de su familia logró salir adelante. “Cuando me dieron el alta te podrás imaginar que no sabíamos para arrancar. Tengo cuatro hijos que se vieron muy afectados, desde los más grandes a los más chicos”, dijo Miguel.

Ahora gracias a su pasión recuperó algunos juegos con sus hijos. “Con Manuel tenemos otra silla. Antes nos divertíamos jugando a la pelota, ahora salimos a e ntrenar los dos. Mi nena, que tiene cuatro años, la silla la maneja mejor que yo. Lo naturalizaron enseguida. Yo estoy feliz de que ellos no vean esto como algo negativo”, contó.

Su sueño ahora es correr con una silla adaptada y ya tiene en su agenda varias carreras. Pero la silla de competición sale unos 1.800 dólares y por eso Miguel apela a la solidaridad de todos. Hay varias actividades previstas, alcancías en la es COOPAC (la Cooperativa Policial de Ahorro y Crédito) carreras a beneficio y la cuenta en Abitab 93.413.


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