El ministro adelantó que este martes se introducirá el cambio en el proyecto de ley de Presupuesto que está a discusión de la Cámara de Diputados.
El ministro de Economía, Gabriel Oddone, anunció este lunes que algunas de las empresas que operan en régimen de zona franca quedarán exentas de pagar el impuesto mínimo global que el gobierno busca aplicar en el país a las compañías que facturan más de 750 millones de euros anuales.
"Hemos logrado con la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), algo que hemos conocido en las últimas horas: que nos autorice a excluir a cualquier empresa que tenga beneficios previos, por lo tanto que esté dentro de la zona franca, de cualquier gravamen asociado a este impuesto", dijo Oddone en un evento de la Fundación Disciplinas Aplicadas al Trabajo (DAT).
Sin embargo, no se trata de todas las empresas que trabajan en zonas francas, sino de las que no pagan el impuesto donde tienen su casa matriz. Así lo explicó Oddone: "Estamos logrando que incluso cuando la jurisdicción donde está instalada la matriz de esa compañía no esté alcanzada con el impuesto global, incluso cuando esa compañía no esté necesariamente pagando por el impuesto, la OCDE para ayudar a Uruguay a honrar el compromiso de no cobrar impuestos en las zonas francas, esas compañías no lo van a tener que hacer".
Por tanto, las empresas que sí lo pagarán -en caso que el gravamen sea aprobado por el Parlamento- serán las que lo abonan actualmente donde tienen su casa matriz.
El ministro adelantó que este martes se introducirá el cambio en el proyecto de ley de Presupuesto que está a discusión de la Cámara de Diputados.
La Cámara de Zonas Francas del Uruguay había manifestado su postura contraria a lo planteado en el proyecto de Presupuesto. En un comunicado emitido la semana pasada, la gremial afirmó que este impuesto desalentaría las nuevas inversiones y pondría en riesgo las ya realizadas. La gremial afirmó que no existe urgencia ni presión internacional para aplicar el tributo global, ya que los países del G7 lo mantienen en suspenso desde junio; EEUU, China e India no lo implementaron y varios países europeos cuestionan haberlo hecho.
Oddone resaltó la importancia de este gravamen y reiteró que, a su entender, es una "alteración tributaria neutra" para las empresas. "Es un impuesto que ya se está pagando. Lo que simplemente estamos haciendo es localizando en territorio uruguayo un impuesto que ya se paga", dijo.
Según su estimación, este tributo recaudará el "80% del aumento de impuestos que se precisan para el periodo". Meses atrás, antes de la presentación del Presupuesto, el subsecretario de Economía, Martín Vallcorba, estimó en el entorno de los USD 350 millones la recaudación anual por este impuesto.

