Presidente de Conaprole dijo que cierre de planta en Rivera es "irreversible" porque "no tiene viabilidad" y detalló propuestas para trabajadores

Fernández también criticó las medidas sindicales que se han aplicado en rechazo a la clausura: “Se les fueron un poquito de las manos”.

El presidente de la empresa Conaprole, Gabriel Fernández, dijo este jueves que la decisión del cierre de la planta en Rivera es “irreversible” porque “no tiene viabilidad”. Sin embargo, dijo que buscan “cómo solucionarle la vida” a los 21 funcionarios afectados por la resolución. Con todo, criticó las medidas sindicales que se han aplicado en rechazo a la clausura: “Se les fueron un poquito de las manos”.

A principios de julio, la cooperativa láctea Conaprole anunció el cierre de su planta en el departamento de Rivera para el próximo 31 de octubre, como parte de una reestructura debido a la caída de venta de leche en sachet. El anuncio desató una reacción negativa de la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea, que se manifestó en contra del anuncio y calificó la decisión de “irresponsable”. Desde entonces, el sindicato ha venido aplicando diferentes medidas, como paros en las actividades. 

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En este mes ha habido negociaciones entre las partes con la participación del Ministerio de Trabajo. Sin embargo, no se ha llegado a humo blanco. En el camino, además, se han producido episodios como el derrame de leche en tambos debido a retrasos en la recolección. 

Ahora, el directorio de la empresa habló este jueves por primera vez desde el anuncio de cierre. “La cooperativa ha mantenido silencio porque nos parecía importante no agregar elementos que pudieran complejizar la negociación. El tema es que los hechos y las declaraciones que ha habido de la otra parte nos obligan a aclarar algunos puntos”, indicó el presidente de Conaprole en rueda de prensa.

“Conaprole es la principal empresa láctea de Uruguay y de América Latina. Pero tiene la obligación de ser una empresa viable y sustentable. Eso quiere decir que tiene que cuidar a todos los actores vinculados a la cooperativa. Hay más de 15.000 personas que trabajan en el entorno de la cooperativa. Eso nos obliga a ser responsables y tomar decisiones que ayuden a la viabilidad de la operativa”, indicó.

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Fernández afirmó que “hace ya años” vienen conversando con el sindicato sobre la “caída significativa” que se está dando en el consumo de leche en sachet. “Hoy Conaprole elabora leche blanca en sachet en dos plantas: en Rivera y en Montevideo. La planta de Rivera, que es chica y tiene muchos años, recibía la leche de 140 productores que eran de la cuenca del norte; de esos quedan hoy 14. Ha perdido en los últimos años aproximadamente un 60% de sus ventas. Eso ha llevado a que hoy la planta tenga una escala que no la hace viable. Si a eso le agregamos que la disminución de la leche no solo se ha dado en la frontera sino en todo el país, también provoca que el centro de Montevideo tenga capacidad ociosa y que pudieran entrar en su capacidad varias veces la producción de Rivera”, explicó Fernández.

Así las cosas, la empresa le planteó al sindicato buscar los mecanismos para llegar a un cierre que afecte lo menos posible a los trabajadores: “En ese contexto, la planteamos al sindicato, con tiempo, seis meses de anticipación al 31 de octubre, la intención de negociar y conversar para buscar el menor daño posible a los 21 funcionarios de la planta de Rivera. En ese marco, Conaprole ha ofrecido la posibilidad de trasladarse a cualquier otra planta, incluso haciéndose cargo del costo del traslado. Entendemos que esto implica una mudanza del lugar de vida y que no es fácil, no lo planteamos como una situación que no genera incomodidad a los funcionarios. Pero damos la oportunidad de mantener el trabajo. También hemos planteado que, de acuerdo con el Poder Ejecutivo, está la posibilidad de un seguro de paro extendido con un complemento del orden de $95.000 por lo menos por un año para aquellos que necesitan un tiempo para acomodar sus circunstancias. Y a quienes no quieran optar por ninguna de esas dos alternativas, la posibilidad de un despido incentivado”.

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En cualquier caso, dijo Fernández, el cierre de la planta en Rivera es “irreversible”, por lo que no es una opción para la empresa que el espacio mantenga sus puertas abiertas, como pretenden desde el sindicato: “La planta no cumple con las expectativas que Conaprole tiene, requeriría de una inversión importante, de tres-cuatro millones de dólares, con equipamiento que nos cuesta conseguir repuestos, y con un mercado en la zona que ha ido disminuyendo, con bastante entrada de productos de frontera que entran en condiciones que no son formales y nos hacen difícil competir. Si dejamos de elaborar en la planta de Rivera y pasamos a hacerlo en Montevideo, Conaprole genera ahorros y eficiencia por un valor de US$1,5 millones por año”.

“Estamos buscando la manera de encontrar una fórmula que sea la mejor, que sea ganar-ganar, mientras hoy estamos en una etapa que es perder-perder. Ninguna empresa anuncia seis meses antes el cierre de una planta, salvo Conaprole, y lo hace con la buena intención de buscar el mejor mecanismo para las partes. Lo que planteamos es que estamos dispuestos a conversar el cómo, pero el cierre de la planta es irreversible. Los números implican que la decisión sea irreversible porque tenemos que tener una empresa competitiva. La planta no tiene viabilidad. Hay que trabajar en cómo solucionarle la vida a los funcionarios y no generar esto que es pérdida para todas las partes”, agregó Fernández.

Derrame de leche

Las medidas del gremio de Conaprole han afectado la cadena de recolección de los cerca de 1.500 tamberos que proveen la leche en todo el país. Algunos debieron tirar el producto por la demora de los camiones en recoger la leche, debido a los paros por turno.

El presidente de Conaprole lamentó esta situación, pero consideró que se trata de “una consecuencia” en los procesos y sus tiempos.

“Los tambos que tuvieron que derramar leche fueron los menos. Es una consecuencia indeseable y lastimosa, porque estamos tirando materia prima, alimento, por una circunstancia que a mí me llama la atención, porque el sindicato ha tomado muchas medidas, pero en general se cuida que esto no pase. Las acciones que han tomado se les fueron un poquito de las manos”, dijo Fernández.