Álvaro Brunini indicó que el acuerdo tuvo un "origen político".
El presidente de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), Álvaro Brunini, sostuvo que la oficina del organismo en la Universidad Hebrea de Jerusalén "es una oficina vacía" y "sin actividad", y que su suspensión se debe a que era "un mal acuerdo" que "no tiene sentido" para el país.
El directorio anterior de la ANII había aprobado un acuerdo genérico de cooperación con esta universidad israelí. Según dijo Brunini, Uruguay pagó USD 129.000.
La propuesta consistía en la instalación por un año de una oficina, la contratación de un coordinador de esa universidad israelí y administrativos y el desarrollo de una serie de cursos.
"Por eso yo he dicho que hasta ahora es una oficina vacía y sin actividad, pero no por decisión nuestra sino por decisión del plan previsto por el directorio anterior", expresó Brunini este lunes en entrevista con el programa Desayunos Informales.
En diciembre del año pasado, el directorio no incluyó en el Presupuesto actividades para este año. "Entendemos que en sí es un mal acuerdo. Es un mal acuerdo se hubiese ubicado donde se hubiese ubicado. Entender que esto va a cambiar la realidad del ecosistema científico y tecnológico de innovación de Uruguay por tener un par de cursos y una oficina vacía, realmente no tiene sentido", justificó Brunini su puesta en pausa.
Sobre la suspensión de esta oficina, el canciller Mario Lubetkin había dicho la semana pasada que había "un momento de impasse" por la "situación" que se está dando en Medio Oriente. Sin embargo, sumó que era las ANII la que tenía que dar explicaciones.
"Nosotros como agencia de innovación, nuestro foco está puesto en fomentar proyecto de investigación y de innovación. Está claro que la coyuntura no era la mejor. Pero no nos corresponde como agencia hacer análisis de tipos geopolíticos de conflictos del país en el exterior", expresó Brunini, y aseguró que la suspensión fue una "decisión en conjunto con el Poder Ejecutivo".
Brunini indicó que el acuerdo tuvo un "origen político". "Lamento el uso político de la ANII, se le impuso instalar una oficina que no se correspondía con los análisis técnicos de ANII", dijo, y remató: "No sentimos un imposición del Poder Ejecutivo (en su suspensión), de política internacional, siempre manifestamos dudas al acuerdo específico".
