Una vez en el gobierno, Orsi encomendó al Ministerio de Transporte y Obras Públicas liderar la elaboración del proyecto, en coordinación con las intendencias de Montevideo, Canelones y San José.
Túnel sí, túnel no. Ese ha sido el debate de los últimos días, que ha tenido a la avenida 18 de Julio como escenario. Pero, ¿qué hay detrás de esa iniciativa, que no ha estado exenta de polémicas? ¿Qué es lo que busca el gobierno con una reforma del transporte metropolitano? A continuación, repasamos lo que se sabe y lo que resta definir
En setiembre de 2019, el entonces candidato Yamandú Orsi presentó 48 propuestas a poner en marcha en caso de llegar a la Presidencia. Una de ellas era “mejorar la movilidad urbana con la construcción de ejes troncales ágiles de transporte público”.
Una vez en el gobierno, Orsi encomendó al Ministerio de Transporte y Obras Públicas liderar la elaboración del proyecto, en coordinación con las intendencias de Montevideo, Canelones y San José.
Luego de varios análisis, y de descartar el tren-tram que había propuesto la administración de Luis Lacalle Pou, la idea que más convenció al gobierno fue la de usar el sistema Bus Rapid Transit (BRT): ómnibus de alta frecuencia, con gran capacidad -unas 200 personas- y en corredores exclusivos.
El objetivo principal es “reducir un tercio los tiempos de viaje", con un sistema que se prevé esté operativo en 2029: año electoral y en la previa del Mundial de Fútbol 2030, que tendrá el partido inaugural de la competencia.
La reforma se basa en trazar dos grandes troncales que confluyan en una estación multimodal y subterránea en Tres Cruces, para luego tomar 18 de Julio hasta Ciudad Vieja.
Un troncal irá desde Zonamerica, pasando por Camino Maldonado y 8 de Octubre; el otro, desde El Pinar por Giannattasio y avenida Italia, usando el cantero central.
La ministra de Transporte, Lucía Etcheverry, defendía hacer un túnel en un tramo de 18 de Julio, exclusivo para ómnibus; pero el intendente de Montevideo, Mario Bergara, no estaba de acuerdo y ahora una opción sobre la superficie es la que parece más encaminada a ser la elegida.
Según defendió Bergara, la alternativa que la intendencia impulsa implicaría que el trayecto por 18 de Julio sea tres minutos y medio más largo que con el túnel.
Sin un túnel, los ómnibus articulados circularían por el centro de la avenida en ambos sentidos; al costado de cada corredor habría un carril de autos.
Este proyecto implicaría levantar la ciclovía que instaló la administración de Carolina Cosse, pero no eliminarla: se movería hacia los costados.
También habrá modificaciones en calles paralelas: Soriano cambiará el sentido entre Martínez Trueba y Ciudadela; por Paysandú y San José ya no circularán ómnibus.
Habrá una tercera calle céntrica por la que tampoco circularán ómnibus: se evalúa si será Colonia o Uruguay.
También resta definir qué pasará con la circulación cuando se realicen marchas o desfiles, y si se moverán estructuras como el Monumento a la Columna de la Paz.
Ver esta publicación en Instagram



