De confirmarse la suba, sería la tercera consecutivo en la nafta, luego de un año sin aumentos.
El gobierno debe definir esta semana cuánto saldrán los combustibles a partir de octubre, tal como ocurre cada fin de mes desde que comenzó a regir el nuevo mecanismo de fijación de precios.
Las noticias no son alentadoras para el gobierno y para la población: el informe de la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea) de Precios de Paridad de Importación (PPI) marca un incremento tanto para la nafta Super 95 como para el gasoil 50 S.
La proyección a surtidor, según supo Telemundo, marca que la nafta debería pasar a costar $77,54 por litro, es decir, $3,15 más caro. Esto representa un aumento de 4,2%.
Con el gasoil, la proyección es de $3,4 de aumento, pasando de $55,99 a $59,39 (un 6,1%).
Como siempre, el gobierno toma ese dato y lo mezcla con el estado de situación de las finanzas de Ancap y el ingrediente político y resuelve qué hacer. El mes pasado, por ejemplo, el PPI marcaba un aumento de $7 en el caso de la nafta y de $4 para el gasoil y el incremento fue de $3 en ambos casos.
Según supo Telemundo, la decisión se conocerá el sábado.
De registrarse otro incremento, sería el tercero consecutivo en la nafta, luego de un año sin subas.
