La exvicepresidenta aclaró que no dirá quienes le pedían que mintieran para no ser catalogados como "traidores ni botones". "No vale la pena, es al pedo", añadió.
La exvicepresidenta Lucía Topolansky dijo que hay testigos de delitos de lesa humanidad ocurridos en dictadura que mintieron en sus declaraciones para obtener condenas de militares retirados.
"Y después está lo otro: la gente que miente en las declaraciones. A un compañero nuestro vinieron a decirle —no importa de qué sector político—: «Mentí, decí esto y aquello, y metemos preso a fulano». Y él contestó: «No lo voy a decir». Ahí te acusan de traidor y opinan que los tupamaros no dijeron nada. No, decimos lo que vimos. Al punto de que otro compañero estaba declarando frente a un juez, y el juez se levantó, dio la vuelta a la mesa y le dijo: «Lo quiero felicitar porque, de todos los que pasaron por aquí, es el primero que dice la verdad»", dice un fragmento de la entrevista que el escritor Pablo Cohen le realizó a la dirigente del MPP y que está publicada en el libro "Los Indomables".
Topolansky aseguró que ella sabe "quiénes son los que mintieron dentro de la izquierda". "Pero no lo vamos a decir", aseguró.
"Los otros, los que querían que mintieras, te pedían esas cosas (mentir), pero no podés, porque vos no sos como ellos", detalló y remarcó que no dirá quienes le pedían que mintieran para no ser catalogados como "traidores ni botones". "No vale la pena, es al pedo", añadió.
El fiscal especializado en delitos de lesa humanidad, Ricardo Perciballe, dijo a El País que "en las causas judiciales no se ha constatado en absoluto lo que se ha manifestado". "Es la opinión de una persona y nada más, no sé en qué se basó para decir eso; si tiene los elementos, que haga la denuncia", cuestionó.
"No tenemos ninguna constancia, y de tenerla haríamos la denuncia correspondiente. Cuando un funcionario público está en conocimiento de un delito, necesariamente tiene que denunciarlo", dijo.
La exvicepresidenta consideró que se trata de un "asunto muy muy delicado". "Por ejemplo, yo soy testigo en una causa de uno al que nunca vi. Pero, por una cantidad de síntomas, con tres compañeras más supimos que a ese lo habían liquidado en el lugar donde estábamos nosotras. Por lo tanto, dimos testimonio y dijimos lo que oímos. El tipo no apareció más. Ahora, para la jueza nuestra declaración no fue prueba suficiente. Porque vos estabas aislado y ¿qué escuchabas? Todos los comentarios de la guardia. Por ejemplo, a ese tipo lo mataron en su calabozo, porque le tiraron una granada de gas, él era asmático y murió", narró.
Topolansky contó que le mostraron a la jueza del caso el lugar donde ocurrió el crimen, pero no fue prueba suficiente. "Lo que pasa es que ellos (militares) blanquearon la celda, vinieron los jefes del cuartel celda por celda, y nos fueron diciendo: «Tengan claro que aquí no murió nadie. Y ahora los vamos a trasladar». Esa era la constatación de que habían matado a uno. Ahora, ¿qué declarás vos?: «No, yo lo vi por el agujerito de una cerradura y fue Juan Pérez». ¡No!", continuó con su relato.
Finalmente, concluyó el capítulo opinando que "la vejez te da cierto grado de impunidad". "Hay cosas que podés decir cuando vas a cumplir ochenta años como yo y tenés canas, y que no podías decir a los veinte", cerró.

