"Un beso que dure hasta el lunes": qué dice el fallo y por qué la fiscal archivó la causa de abuso sexual de Olmos contra Casás

Mariana Alfaro menciona dos frases textuales, un comentario y una actitud de parte de Casás que podrían haber llevado a Olmos a entender que "se avalaba su comportamiento".

La causa que investigaba un presunto abuso sexual del entonces diputado Gustavo Olmos contra su suplente, Martina Casás, se archivó este lunes por parte de la fiscal Mariana Alfaro. En el fallo, al que accedió Telemundo, se concluye que "no existen elementos suficientes que acrediten la existencia de medios típicos de la comisión del delito de abuso sexual".

Un punto clave para llegar a esta definición está en que en la carpeta investigativa "hay evidencias que indican un accionar de la víctima que pudo haber sido interpretado como un consentimiento, como una complicidad o correspondencia con el interés del indagado".

¿Cuál es este "accionar"? La fiscal detalla dos frases textuales, un comentario y una actitud de parte de Casás mientras trabajaba con Olmos en el Parlamento y que podrían haber llevado al legislador a entender que "se avalaba su comportamiento".

Según Alfaro, Casás realizó las expresiones "un beso que dure hasta el lunes" y "extrañar apenitas", dos frases que "pueden ser interpretadas como complicidades propias de una relación romántica incipiente".

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A su vez, se tomó en cuenta una actitud que se repetía: "Las solicitudes (de Casás) para recibir un aventón hasta la casa".

La fiscal no avaló la versión de Olmos de que Casás le dio un beso primero, antes de que él -según la versión de Casás- la arrinconara en el despecho para besarla. Sin embargo, sí entiende que hay "referencias muy afectuosas entre ambos que eran mutuas".

Además, se menciona que en octubre de 2020 -dos años antes de que comenzaran "los hechos de incomodidad", en términos de Alfaro- hubo "comentarios como que el pantalón de Olmos generaba pasión".

"(Estos comentarios) pueden dar lugar a interpretaciones relacionadas con lo cómico, o que se burla de él, o que se realiza con una segunda intención, demostrando un interés diferente", según Alfaro.

Para la fiscal, si bien Casás asegura que no consintió la actitud de Olmos y "presenta indicadores de afectación psicológica", es "probable" que la conducta del entonces legislador "no haya sido desplegada con prescindencia de la voluntad de la víctima, sino que interpretando que la víctima consentía esas acciones".